miércoles, 8 de abril de 2026

Miércoles del Retail Y La decisión del COI y la discriminacion a mujeres trans

 Miércoles del Retail  Y La decisión del COI y la discriminacion a mujeres trans 

 

 

No tenemos por qué creer en las apariencias. Los momentos difíciles no son más que la oportunidad de que nos mantengamos firmes a lo que es, y no a lo que parece...

Richard Bach

 

 

El ocaso del low cost: Por qué el discount ahora domina


El panorama del retail global está atravesando una metamorfosis que pocos predijeron con exactitud hace una década.

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El panorama del retail global está atravesando una metamorfosis que pocos predijeron con exactitud hace una década. Durante años, el sector del hard discount fue relegado a una esquina específica del mercado, percibido como una opción de «emergencia» o de bajo presupuesto para consumidores con recursos limitados. Sin embargo, esa imagen de estanterías industriales y pasillos estrechos ha muerto. Hoy, el discount no solo compite en igualdad de condiciones con los gigantes del sector, sino que está dictando las reglas de la eficiencia operativa y la lealtad del cliente.

Recientemente, Javier Pérez de Leza Eguiguren publicó un análisis fundamental sobre esta evolución, titulado EL DISCOUNT YA NO ROMPE PRECIOS, ROMPE EL MERCADO, donde desglosa por qué subestimar este modelo es el error más costoso que una empresa de consumo masivo puede cometer hoy en día. Según Pérez de Leza, el crecimiento proyectado hacia 2030 sitúa a este canal como el líder indiscutible del crecimiento físico, moviendo cifras que superan los 200.000 millones de dólares en capital nuevo. Puedes leer el artículo original aquí.

La falacia del precio como único motor
El argumento central es revelador: el éxito de operadores como Aldi y Lidl no se basa en ser los más baratos. Esa es una visión reduccionista que impide a los competidores entender la verdadera amenaza. El consumidor actual no busca el precio más bajo de forma aislada; busca la ecuación de valor.

El discount moderno ha perfeccionado un modelo donde la calidad de la marca propia —muchas veces superior a la marca de fabricante en pruebas ciegas— se encuentra con una experiencia de compra extremadamente ágil. Mientras los supermercados tradicionales se pierden en la complejidad de gestionar 30.000 referencias (SKUs), el discounter se enfoca en una selección curada que optimiza la rotación y reduce el desperdicio. Esta simplicidad no es una limitación, es su mayor superpoder operativo.


La ventaja tecnológica: Menos es más
Uno de los puntos más interesantes del análisis de Pérez de Leza es la integración tecnológica. Se suele pensar que la innovación digital es terreno exclusivo de los «pure players» del e-commerce o de las cadenas premium. No obstante, el modelo de descuento tiene una ventaja estructural para implementar tecnología: la baja complejidad.

Cuando una cadena decide implementar carritos inteligentes o agentes de Inteligencia Artificial para la gestión de inventarios, es mucho más sencillo hacerlo en una red de tiendas con surtido corto y procesos estandarizados. El control que poseen sobre su cadena de suministro y sus marcas privadas les permite ejecutar cambios a una velocidad que los hipermercados tradicionales, atados a negociaciones infinitas con cientos de proveedores, simplemente no pueden alcanzar.

El reto para los proveedores y la industria
Para los proveedores, el auge del discount representa un cambio de paradigma en la negociación. Ya no se trata de «apretar el precio» en una subasta anual. El canal exige ahora una mentalidad de socio. Quien quiera estar en los lineales de estos gigantes debe estar dispuesto a participar en el desarrollo conjunto de productos, a garantizar una trazabilidad absoluta y a operar bajo estándares de eficiencia logística que no admiten errores.

El crecimiento proyectado del 9,7% de las ventas globales de alimentación para 2030 no es solo una estadística; es un aviso. En Europa, donde la cuota en grocery se acercará al 24%, ignorar este canal es, esencialmente, renunciar a una cuarta parte del mercado total.


El mercado ha dejado de premiar el tamaño por el tamaño. Ahora premia la relevancia y la velocidad. El análisis de Pérez de Leza nos recuerda que el discount ya no es una alternativa para el ahorro; es el nuevo estándar de la distribución moderna. Aquellos que sigan esperando que la burbuja del descuento estalle, probablemente se encuentren para 2030 viendo cómo el mercado ha sido reconstruido bajo unos cimientos donde la eficiencia y el valor real son los únicos pilares que sostienen el crecimiento.

 

Investigación: La marca propia es el nuevo estándar de calidad y fidelidad. - DISCOUNT BRETAIL CONSULTING

 


Durante años, las marcas blancas se consideraron una opción económica, pero de dudosa calidad. Hoy, esa percepción ha cambiado radicalmente: el 79% de los españoles cree que la calidad de las marcas blancas ha mejorado, y el 88% las elige por su buena relación calidad-precio. Comprar una marca propia ya no es renunciar a nada, sino elegir con criterio.

Y no se trata solo de una cuestión de percepción. Según NielsenIQ, las marcas blancas ya representan el 49% del valor total de las ventas de productos de gran consumo en España. Otro estudio de Shopadvizor revela que el 80% de los consumidores cree que las marcas blancas igualan o superan a las del fabricante. Ya no basta con tener notoriedad o invertir en publicidad: hay que aportar valor.

En este nuevo escenario, Mercadona ha sido pionera. Ha convertido su propia marca en un pilar estratégico. Reformula más del 70% de sus referencias cada año, escucha atentamente al cliente y mide el rendimiento de cada producto con datos reales. Así es como ha transformado Hacendado, Deliplus o Bosque Verde en marcas con personalidad propia y una creciente fidelización.


Además, su red de supermercados urbanos, en régimen de alquiler, le permite abrir tiendas con inversiones de unos 2 millones de euros por unidad. Una cifra muy inferior a los más de 20 millones que requiere un hipermercado propio. Este modelo le proporciona agilidad para cerrar o redimensionar sin fricciones contables ni operativas.

Otros minoristas también están logrando importantes avances. Aldi, por ejemplo, ha incrementado sus ventas de marca propia en un 25 % en los últimos cinco años. Actualmente, 9 de cada 10 cupones incluyen al menos un producto propio, con más de 40 marcas registradas y el 72 % de sus ventas centradas en marcas blancas. NielsenIQ ya sitúa a Aldi España como el décimo minorista europeo más relevante en este sector.

La marca blanca ya no es blanca: tiene identidad, reputación, escala... y cuota de mercado. La cuestión no es si esta tendencia se ralentizará, sino si los fabricantes serán capaces de adaptarse a tiempo

 

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La marca propia no es “la opción barata”. Es la forma en que el retail le está diciendo a la industria: si tú no lo haces mejor, lo hago yo.

 Ignacio Gomez Escobar

Y duele, porque es verdad. Durante años, muchos fabricantes se escudan en la marca, en la publicidad, en el “top of mind”, en el “equity”. Mientras tanto, el retail construyó algo mucho más poderoso: control del precio, del surtido, de la narrativa y de la experiencia completa. 

El hard discount lo entendió: Surtido limitado , Maquila controlada Costos bajo microscopio, Consistencia obsesiva Y una promesa brutalmente simple: paga lo justo, sin adornos.

El canal moderno siguió este camino: Premium accesible Saludable, indulgente, funcional Packaging que ya no compite “por debajo”, sino “por encima” del líder Innovación sin pedir permiso a nadie Mientras tanto, algunos siguen diciendo: “la marca propia canibaliza”, “el consumidor no la prefiere”, “eso es para estratos bajos”. No. Eso es para consumidores inteligentes. Y hoy todos lo son. La marca propia ya no es un producto. 

Es un sistema de poder dentro del retail. Un sistema que combina eficiencia, diseño, datos, velocidad y control.

Un sistema que no depende de campañas, sino de ejecución. 

Un sistema que no necesita convencer: demuestra. Por eso la pregunta incómoda no es: “¿La marca propia compite?” La pregunta incómoda es: ¿Qué tan preparado estás para competir contra un retailer que puede rediseñar tu categoría en seis meses… y vender más que tú con su propia marca? Porque mientras algunos siguen defendiendo el pasado, el retail ya está construyendo el futuro. Y en ese futuro, la marca propia no es el plan B. Es el plan A. Y quien no lo entienda, simplemente quedará fuera del juego.

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La decisión del COI y la discriminación a mujeres trans

La decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de excluir a las mujeres trans del deporte olímpico vulnera derechos, espacios de inclusión y compromete el deporte como ámbito social orientado a la equidad, la diversidad y la cohesión social.

Las divisiones binarias son construcciones sociales e institucionales amparadas en normas, valores y decisiones políticas, pero el COI quiere definir qué cuerpos son legítimos en categorías femeninas.

La competición se ha organizado en categorías sexuales binarias asumiendo diferencias claras y universales entre hombres y mujeres. Sin embargo, la investigación científica expone realidades biológicas más complejas. El sexo no es una variable única y deben considerarse otras dimensiones (cromosomas, hormonas, anatomía, desarrollo…), que no siempre coinciden.

El COI, frente a esta complejidad, establece políticas deportivas simplistas. Las pruebas genéticas como criterio central de clasificación competitiva han sido cuestionadas por falta de rigor e implicaciones éticas.

El COI se justifica en la equidad, es decir, asume que las mujeres trans podrían tener ventajas derivadas de la pubertad masculina. Sin embargo, este debate también es discutido. De acuerdo con algunos estudios, características fisiológicas, como la masa muscular o la densidad ósea pueden persistir tras la terapia hormonal. Sin embargo, estos efectos varían con el tiempo, el entrenamiento y el contexto social.

Así, no existe un consenso científico y las evidencias son contradictorias. El propio COI (2021) establecía que no podía asumirse una ventaja automática basada en el sexo o la identidad de género. La ciencia no ha cambiado de opinión. El COI, sí.

¿Y las personas intersexuales?

La complejidad de las realidades biológicas incluye personas intersexuales, con diferencias del desarrollo sexual. Son variaciones biológicas naturales en características sexuales de tipo cromosómicas, gonadales u hormonales. Y no siempre se ajustan a las definiciones típicas de “masculino” o “femenino”.

Muchas personas intersexuales no son conscientes de su condición. En algunos casos, estas variaciones no presentan signos visibles y solo se identifican mediante pruebas médicas específicas. Por tanto, implementar controles genéticos obligatorios podría afectar a mujeres que son social, legal y personalmente reconocidas como mujeres.

Mujeres como Caster Semanya han sufrido regulaciones específicas durante décadas. Ha sido sometida a controles hormonales y ha enfrentado décadas de procesos legales. Su historia es ejemplo de la discriminación de políticas deportivas .

Las agresiones sufridas por las boxeadoras Imane Khelif o Lin Yu-ting en los Juegos Olímpicos de París 2024 mantienen vigente estas violencias. Curiosamente, las medidas de verificación de género impactan desproporcionadamente contra mujeres del Sur Global.

Impacto de la discriminación

El acceso al deporte está reconocido en marcos internacionales. UNESCO, por ejemplo, lo considera parte del derecho a la salud y al bienestar. Limitar este acceso no puede argumentarse en evidencias científicas incompletas o decisiones políticas discrecionales.

Más allá de la competición, el deporte es un espacio de socialización, identidad y pertenencia. La exclusión de mujeres en el deporte de élite envía un mensaje claro a la sociedad. Define quién puede participar y quién queda fuera.

¿Y las personas jóvenes? Para muchas mujeres trans, el deporte puede ser un espacio clave de integración, de reconocimiento y bienestar. La imposición de pruebas genéticas y la exclusión institucional refuerza el estigma. Además, fomenta el abandono deportivo y limita oportunidades de desarrollo personal y social.

Para el Canadian Centre for Ethics in Sport las políticas restrictivas pueden tener consecuencias negativas para la salud mental y el bienestar de las personas trans. Y recuerda que la participación deportiva es un derecho y no un privilegio condicionado.

Evolucionar más allá del binarismo

Múltiples investigaciones proponen modelos alternativos para combinar equidad e inclusión más allá de categorías binarias. Estas clasificaciones valoran el rendimiento, la capacidad aeróbica o la masa corporal. Otras plantean sistemas multidimensionales. En deportes de combate, como el boxeo, ya existen categorías por peso, edad o nivel. Incorporar nuevas variables no sería necesariamente una ruptura, sino una evolución del sistema.

La solución no es sencilla. Los modelos alternativos también presentan desafíos y pueden generar nuevas formas de exclusión. Pueden ser difíciles de implementar. Y pueden requerir recursos técnicos y organizativos significativos. Sin embargo, al ignorar estas posibilidades aceptamos el sistema actual como única opción. Y eso no es cierto.

Este artículo se ha realizado con la colaboración de Masoume Mohammadi, PhD en Sports Management (Mazandaran University, Irán), y Shahriar Nazari Radgiglou, PhD student en Medical Physiology (Çukurova University, Turquia).



Siendo cuidadosos tanto al principio como al final evitaremos el fracaso...

Lao Tse


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Jaime Pérez Posada 

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