miércoles, 21 de octubre de 2026

Miércoles del Retail y Usar la IA sin entenderla: ¿qué consecuencias tiene para los estudiantes?

Miércoles del Retail  y Usar la IA sin entenderla: ¿qué consecuencias tiene para los estudiantes? 


Rick Riordan: «La inclusión NO es llevar las personas a lo que ya existe; es crear nuevos y mejores espacios para todos»

Isabel Allende: «La fuerza radica en las diferencias, NO en las similitudes».

Precios bajos todos los días”: la promesa que todos hacen y casi nadie cumple

IGOMEZE

Entra a cualquier supermercado en Colombia y es muy probable que veas la frase. En el letrero, en la bolsa, en la factura, en la cuña de radio. “Precios bajos todos los días” se volvió tan común que ya ni la leemos.

 

Pero esta frase tiene una historia curiosa: tuvo problemas legales, llevó a una empresa centenaria al borde del colapso, y la compañía que la hizo famosa dejó de usarla hace casi 20 años.

 

Vale la pena revisarla. Un invento con dos padres Casi todos se la atribuyen a Sam Walton, fundador de Walmart. Desde su primera tienda en 1962, su idea era sencilla: en lugar de ofrecer una gran oferta de vez en cuando, vender todos los días un poco más barato que el competidor. Era una apuesta contra la corriente. En 1994, Walmart tuvo que cambiarlo por “Always low prices” (“Siempre precios bajos”). Parece un detalle de redacción, pero es toda la diferencia: una cosa es prometer que eres el más barato, otra muy distinta es prometer que eres barato. Y en 2007 Walmart dio un giro aún mayor: reemplazó la promesa de precio por “Save Money. Live Better.”

 

 ¿Es real la promesa? Sí y no.

 

Sí, porque los estudios muestran que los grandes jugadores con este modelo realmente suelen ser más baratos. No, porque tiene letra pequeña. Un estudio clásico de 1994 en una cadena de 86 supermercados encontró que las tiendas que decían tener precios bajos todos los días seguían haciendo prácticamente la misma cantidad de promociones que las tiendas de ofertas.

 

Y hay un truco más sutil: la imagen de precio. El cliente conoce de memoria el precio de unos pocos productos (el arroz, el aceite, la leche). Si esos están baratos, asume que todo lo demás también lo está. El margen se recupera en lo que nadie compara.

 

¿Y en Colombia? Aquí la frase convive con su propia contradicción. Es común ver cadenas que anuncian “precios bajos todos los días” y, en la misma campaña, descuentos de martes, ofertas de fin de semana y cientos de promociones adicionales.

 

Si los precios ya son bajos todos los días, ¿para qué el descuento del jueves? La respuesta es que el consumidor colombiano, como buena parte del latinoamericano, es un cazador de ofertas.

 

Y los retailers lo saben. Lo que creo que hay detrás “Precios bajos todos los días” no es un eslogan. Es una estructura de costos. Funciona para quien tiene la escala, la logística, el poder de negociación y la disciplina operativa para sostenerla. Los formatos de descuento duro que han crecido en el país lo demuestran todos los días sin necesidad de decirlo.

 

Para los demás, la frase es solo pintura en la pared. Y cuando todos la usan, deja de diferenciar. Quizás la pregunta no es si tus precios son bajos todos los días, sino si tu modelo de negocio está diseñado para que lo sean. ¿Ustedes qué piensan? ¿Le creen todavía a esta promesa cuando la ven en una tienda? ¿O ya se volvió ruido? Con apoyo de IA


El descuento gana terreno y grandes supermercados pierden participación: Así se mueve el retail de alimentos en Chile y En Colombia  Jaimepepo...

El reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos identifica a las distribuidoras a bajo precio como la "principal tendencia".
 Por Agustín Monsalve Palominos, Emol.




Los formatos de descuento fueron la principal tendencia del retail de alimentos en Chile durante 2025, según el informe anual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sobre el sector, publicado este mes de octubre.


Ese año, el descuento concentró el 7,5% de las ventas del retail alimentario, frente al 6,84% de 2024. En contraste, los supermercados e hipermercados, donde operan las grandes cadenas, bajaron de 53,61% a 52,5% en el mismo período.





13 Esa categoría de descuento incluye tanto al soft discount, con un surtido más amplio y marcas nacionales a bajo precio, como al hard discount, de tiendas pequeñas, surtido acotado y alto peso de marcas propias. Según el USDA, la competencia se intensificó en 2025 con la plena integración de ambos formatos.

El documento sostiene que "la tendencia más significativa que marcó el retail chileno en 2025 fue el creciente atractivo de los formatos de descuento y orientados al valor, en medio de una mayor sensibilidad a los precios y de la incertidumbre económica".

Según el reporte, aunque la inflación bajó a cerca de 3,5%, "el comportamiento de compra en 2025 siguió fuertemente orientado al valor, con consumidores que priorizaron activamente el ahorro de costos, los eventos promocionales y las opciones de marca propia".


En total, las ventas del retail alimentario sumaron US$31.000 millones en 2025, un 4,17% más que en 2024, impulsadas por la menor inflación, la recuperación de los salarios reales y la mayor actividad promocional.

Más competencia en el descuento

Bodega aCuenta, de Walmart Chile, lidera el mercado de tiendas de descuento, aunque su participación bajó de 98% en 2020 a 89% en 2025. Su principal retador es Super10, de SMU, que pasó de 1% en 2021 a 7%, y fue la cadena de descuento de mayor crecimiento del año.

89%del mercado de tiendas de descuento concentró Bodega aCuenta en 2025, según el USDAEl tercer actor es Tiendas Mass, cadena de hard discount del grupo peruano Intercorp, que capturó un 4% tras comprar la cadena Erbi. Según el sitio Perú Retail, a fines de marzo pasado sumaba 56 tiendas en Chile, por sobre los 33 locales que adquirió en octubre de 2024.

El USDA pone como ejemplo de la tendencia el desembarco de PriceSmart, la cadena estadounidense de clubes de compra por membresía, que abrirá su primer local en Mallplaza Los Dominicos, en Las Condes, durante el primer semestre de 2027.

El reporte, cuyas cifras corresponden a 2025, no considera a Don Salva, el formato de descuento que Cencosud lanzó el pasado 22 de mayo en el centro de Santiago, a pasos de una tienda Mass.

Con todo, el informe concluye que "a medida que la rivalidad se intensifica y la concentración disminuye, los minoristas que se adapten rápidamente a las cambiantes expectativas de los consumidores orientados al valor estarán mejor posicionados para el crecimiento futuro".

Supermercados ceden terreno y el comercio electrónico avanza


Pese a su retroceso, los supermercados e hipermercados siguen concentrando más de la mitad de las ventas del retail alimentario. Entre ellos, Walmart Chile se mantuvo como la mayor cadena del país, con 38% de participación, por sobre el 35% del año anterior.

Le siguen Cencosud, que pasó de 31,6% a 32%; SMU, que bajó de 17% a 16%, y Tottus, de Falabella, con 6% en 2025.

8,1%de las ventas del retail alimentario concentró el comercio electrónico en 2025, según el USDAEl comercio electrónico de alimentos fue el canal que más participación ganó, al pasar de 7,31% a 8,1%. Sus ventas crecieron 16,2%, hasta US$2.210 millones, con lo que se consolidó como la mayor categoría de ventas en línea del país.

Los almacenes de barrio, en tanto, resistieron la presión de las cadenas de descuento: sus ventas crecieron 4%, hasta US$5.300 millones, aunque su participación bajó de 18,75% a 18,4%. Las tiendas especializadas en alimentos y bebidas pasaron de 11,7% a 11,5%.

Las tiendas de conveniencia, por su parte, subieron de 1,78% a 2%, con ventas que crecieron 9%. Copec, con sus marcas Pronto y Punto, lideró el segmento con 52,5% y desplazó a Oxxo, de la mexicana Femsa, que lo encabezaba en 2024 con 36%.


Usar la IA sin entenderla: ¿qué consecuencias tiene para los estudiantes? 
Jo Adetunji

Imaginemos a una estudiante en la biblioteca preparando un trabajo. Pide a ChatGPT que le explique un concepto y recibe, en segundos, una respuesta clara, ordenada y convincente. Cree que ha encontrado una explicación fiable. Sin embargo, la soltura con la que está escrita no garantiza que sea correcta. ¿Sabe la estudiante cómo se ha producido esa respuesta?

Los modelos de lenguaje generan texto a partir de patrones aprendidos durante su entrenamiento y del contexto con el que interactúan. Pueden ofrecer explicaciones útiles, pero también producir errores con la misma fluidez. Desconocer ese funcionamiento facilita que confundamos una respuesta convincente con conocimiento contrastado. Usar IA con soltura no significa comprenderla.

Cómo se usa IA en el aula

En nuestra reciente investigación hemos podido comprobar que los universitarios usan mucho la IA y están satisfechos de la experiencia. La mayoría destacaba que estas herramientas ahorran tiempo, resultan fáciles de usar, ofrecen respuestas inmediatas y ayudan a comprender contenidos.

La IA ya formaba parte de la rutina académica del alumnado encuestado a comienzos de 2025. Sin embargo, nuestros resultados más recientes muestran que ese uso habitual coexiste con una formación escasa y que pocos estudiantes declaraban un dominio elevado de estas herramientas.

Familiaridad no implica conocimiento

ChatGPT es la herramienta de IA más utilizada por los estudiantes de nuestro estudio, y casi siempre en exclusiva, por ser la aplicación más reconocida. Sin embargo, la mayoría valoraba el conocimiento y dominio de este tipo de chatbots al utilizarlos en niveles medios o inferiores. Son aspectos distintos: uno se refiere a lo que creen saber sobre la IA; el otro, a su capacidad percibida para manejarla. En todo caso, usarla habitualmente no implica conocerla ni dominarla.

Casi todos los alumnos declaraban no haber realizado formación específica. Pero de los que sí, la gran mayoría se había formado fuera de la universidad. Además, dos de cada tres estudiantes afirmaban que las implicaciones éticas de la IA no se habían tratado durante su trayectoria universitaria.

Estos resultados cuestionan la cómoda etiqueta de “nativos digitales”. Haber crecido entre pantallas permite manejar aplicaciones con soltura, pero no enseña por sí solo cómo se producen las respuestas, con qué datos se entrenan los sistemas, por qué pueden inventar información o qué sesgos sociales, raciales y de género pueden reproducir. Incluso la apariencia de competencia puede ser engañosa para el propio usuario: saber obtener una respuesta no equivale a saber evaluarla.

Cuando la respuesta suena demasiado bien

El propio alumnado intuía parte del problema. Temían incurrir en plagio, dudaban de la fiabilidad de la información o les preocupaba la integridad académica. Pero reconocer un peligro no significa disponer de estrategias para afrontarlo.

Desconocer cómo funciona la IA puede llevarnos a interpretar mal sus respuestas. Si creemos que funciona como un buscador que recupera información contrastada, podemos aceptar una referencia inventada como si procediera de una publicación real. Si ignoramos que los datos de entrenamiento pueden contener sesgos, podemos tomar una respuesta discriminatoria por una explicación neutral.

También importa comprender qué ocurre con la información que introducimos. Compartir datos personales del alumnado para obtener una actividad adaptada exige conocer las condiciones de privacidad del servicio. Estos riesgos muestran por qué la alfabetización debe ir más allá de aprender a formular peticiones: necesitamos comprender los límites de la herramienta para decidir cómo utilizarla y qué resultados requieren comprobación.

Aprender a usar IA cambia su uso

La respuesta no consiste en prohibir una tecnología ya integrada en la vida académica. Consiste en alfabetizar. Eso supone comprender de forma básica cómo funciona, formular peticiones, verificar resultados, contrastar fuentes, detectar sesgos, proteger los datos y decidir cuándo es mejor no utilizarla.

La evidencia disponible indica que esa formación puede marcar diferencias. Un taller universitario de 90 minutos mejoró la confianza del alumnado, su comprensión de las normas y su capacidad para reconocer usos académicos aceptables. Pero también es necesario formar a los profesores. En otro estudio con 90 futuros docentes, la alfabetización en IA generativa significó mejoras en competencia técnica y ética, evaluación crítica y aplicación creativa.

Por ejemplo, se pueden permitir el uso de herramientas de inteligencia artificial para un trabajo en clase, pero con unas instrucciones muy precisas. En una práctica con estudiantes universitarios de Educación Primaria, pedimos al alumnado que solicite a la IA una rúbrica de evaluación coherente con una situación de aprendizaje previamente diseñada en grupos.

Primero, deben proporcionarle el contexto, los objetivos, los saberes y los criterios de evaluación; después, examinar críticamente el resultado. No basta con pedirle que haga “una buena rúbrica”, hay que precisar qué aprendizajes se quieren observar.

También conviene desconfiar de expresiones como “adecuado” o “correcto” y de verbos difíciles de observar, como “comprende” o “piensa”. Contrastar la respuesta con el currículo oficial y comprobar si los criterios son relevantes, los descriptores, observables y los niveles, realmente progresivos permite detectar errores antes de trasladar la propuesta al aula.

Alfabetizacion en IA, una prioridad mundial

La UNESCO reúne estas capacidades en un marco competencial que sitúa en el centro la autonomía y el juicio humano. La universidad, por tanto, no puede limitarse a publicar normas sobre plagio ni presumir competencias digitales. Debe integrar la alfabetización en IA en las asignaturas, aplicarla a problemas reales de cada profesión y evaluar el proceso seguido, no solo el producto final.

«Aprendemos juntos, crecemos juntos…».

«En un aula inclusiva, la diversidad NO es un desafío, es una oportunidad…».

--

Jaime Pérez Posada 

Asesoría , Formación y Consultoría en Mercadeo y temas afines. 

Formación incluyente para el Retail

Móvil: 313 721 8036

Siganme en X  como : @jaime_pepo

Medellín, Colombia





miércoles, 14 de octubre de 2026

Miércoles del Retail y La adolescencia a la luz de Schopenhauer: Lo que somos, tenemos y mostramos...

Miércoles del Retail  y  La adolescencia a la luz de Schopenhauer: Lo que somos, tenemos y mostramos...


Una obra de arte nunca se termina, solo se abandona.

Leonardo da vinci

800 tiendas y una señal que el comercio minorista latinoamericano NO puede ignorar Dollarcity acaba de alcanzar un nuevo hito en su expansión.

 Igomeze

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La apertura de su tienda número 800, ubicada en Guadalajara, México. Más que una cifra para celebrar, este logro refleja la velocidad con la que están creciendo en América Latina los formatos comerciales enfocados en precios accesibles, conveniencia y un surtido cuidadosamente seleccionado.

 

Las cifras ayudan a entender la magnitud del avance: En junio de 2025, Dollarcity tenía 658 tiendas.

Para junio de 2026, la red había llegado a 781 establecimientos. Esto representa 123 tiendas adicionales en doce meses y un crecimiento aproximado del 18,7 % en su red física.

Durante el segundo trimestre de 2026, sus ventas crecieron un 30 % frente al mismo periodo del año anterior.

Entre abril y junio abrió 29 tiendas netas, más del doble de las 14 incorporadas en igual periodo de 2025. En septiembre alcanzó finalmente el hito de los 800 establecimientos.

Colombia es el corazón de la operación regional Al cierre de junio de 2026, las 781 tiendas de Dollarcity estaban distribuidas así:

Colombia: 432 tiendas

Guatemala: 124 tiendas

 Perú: 116 tiendas

El Salvador: 88 tiendas

México: 21 tiendas

Colombia concentraba aproximadamente el 55 % de toda la red, confirmándose como el mercado más importante para la compañía en América Latina. La siguiente meta también es ambiciosa Dollarcity proyecta alcanzar 1.050 tiendas en 2031 en sus cuatro mercados originales: Colombia, Guatemala, Perú y El Salvador.

La expansión de México se administra por separado. Una lectura acertada del consumidor latinoamericano, cada vez más cuidadoso con su presupuesto.

Una escala regional que fortalece la negociación, el abastecimiento y la rotación del inventario.

Este crecimiento también deja una advertencia para el resto del sector: competir ya no consiste únicamente en abrir más puntos de venta. Los comercios tradicionales tendrán que revisar su arquitectura de precios, la productividad de cada categoría, el tamaño de sus surtidos, la velocidad de rotación, la disponibilidad de inventario y la claridad de su propuesta de valor.

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El verdadero logro de Dollarcity no es solamente haber alcanzado 800 tiendas.

Es haber convertido una promesa sencilla, encontrar productos útiles a precios convenientes, en un modelo regional con capacidad de expansión.

En tiempos de presión sobre el bolsillo, la accesibilidad deja de ser un atributo secundario y se transforma en una ventaja competitiva. ¿Estamos frente a uno de los modelos que redefinirá el comercio minorista latinoamericano durante la próxima década?


Investigación: 

Las marcas blancas alcanzan una cuota del 50% en los principales mercados de bienes de consumo de alta rotación en Europa... 

Una tendencia muy cercana para Colombia y Latinoamerica JaimePepo

Los productos de marca propia alcanzaron una cuota de mercado histórica en los principales mercados europeos, impulsados por la inflación, las compras digitales y los comportamientos de compra basados en la inteligencia artificial.

Por primera vez, las marcas blancas de los minoristas han alcanzado el 50 % de las unidades vendidas en los principales mercados europeos de bienes de consumo de alta rotación (Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España y Reino Unido), lo que supone un punto de inflexión estructural para el sector.

Según el último análisis de Circana, el crecimiento se ha mantenido constante desde 2021, con un incremento de más de tres puntos porcentuales. Se prevén nuevos avances en 2026, impulsados por la persistente presión inflacionaria y la continua evolución de las compras digitales.

CUOTAS DE MERCADO Y RENDIMIENTO

En varios países, los productos de marca blanca ya representan más de la mitad del volumen total.

País
Participación en el volumen (%)
Participación en el valor (%)

España
Volumen 59%
Valor       52%

Países Bajos
56%
55%

Alemania
52%
44%

Reino Unido
52%
44%

Francia
46%
36%

Italia
36%
31%

¿POR QUÉ EXISTE UNA DIFERENCIA TAN GRANDE ENTRE LOS PRINCIPALES PAÍSES EUROPEOS?

País
Brecha volumen/valor
(Puntos porcentuales)
Interpretación

Alemania
8%
Dominio de los descuentos duros:
El "efecto Aldi/Lidl" mantiene los precios extremadamente bajos; las marcas blancas son la opción por defecto para los compradores que buscan ahorrar.

Reino Unido
8%
Expansión Premium:
Si bien la diferencia es amplia debido a las intensas guerras de precios, los minoristas del Reino Unido lideran en marcas propias "premium", lo que les ayuda a mantener un alto volumen de ventas.

Francia
10%
Presión promocional:
Francia presenta la mayor brecha. Las marcas nacionales utilizan promociones agresivas para competir, lo que obliga a las marcas blancas a bajar aún más los precios para mantenerse relevantes.

España
7%
Alta lealtad:
Minoristas como Mercadona han creado marcas propias en las que los consumidores confían tanto como (o más que) las marcas nacionales.

Italia
5%
Patrimonio de la marca:
La brecha es menor porque las marcas blancas aún no han penetrado en categorías de mayor valor, como los productos frescos de charcutería o los productos especializados.

Países Bajos
1%
Captura de valor:
Una eficiencia asombrosa; las marcas blancas tienen aquí precios y posicionamiento prácticamente idénticos a los de las marcas nacionales.

LA INFLACIÓN Y LA IA ACELERA EL CRECIMIENTO

El crecimiento está estrechamente ligado al entorno macroeconómico. El aumento del coste de la vida está empujando a los hogares hacia alternativas más asequibles, mientras que los fabricantes de marcas reconocidas siguen repercutiendo las subidas de precios.

Otros factores que impulsan el crecimiento son las compras en línea y la inteligencia artificial. Los entornos minoristas impulsados por IA priorizan cada vez más los productos que ofrecen la mejor relación calidad-precio, lo que favorece indirectamente a las marcas blancas.

LOS MINORISTAS EJECUTAN UNA ESTRATEGIA GANADORA

Circana, que realiza un seguimiento de millones de referencias en más de 230 categorías de productos de gran consumo, destaca cómo los minoristas han logrado mantener precios competitivos al tiempo que garantizan una alta calidad.

Al mismo tiempo, la oferta se ha ampliado para incluir líneas premium y productos innovadores, lo que ha ayudado a que los productos de marca propia vayan más allá de su posicionamiento tradicional en cuanto a valor.

Las marcas blancas también están captando tendencias clave de consumo, como productos para la salud, alimentos ricos en proteínas y nutrición funcional. 

Esta agilidad permite a las marcas minoristas superar a los fabricantes tradicionales. La comunicación digital resulta igualmente crucial. Plataformas de redes sociales como TikTok permiten a los minoristas llegar a consumidores más jóvenes, quienes tienden a ser menos fieles a las marcas consolidadas.

GUERRA DE PRECIOS Y PRESIÓN PROMOCIONAL

El sector está experimentando una creciente presión promocional. Actualmente, el 34 % de las ventas de fabricantes de marcas reconocidas se realizan mediante promociones, en comparación con sólo el 14 % de las marcas blancas, lo que pone de manifiesto una estrategia de precios mucho más agresiva por parte de los productores. Sin embargo, esta fuerte dependencia de las promociones resulta cada vez más insostenible, especialmente en un contexto de márgenes ya reducidos.

CATEGORÍAS CLAVE DE CRECIMIENTO

El crecimiento de las marcas blancas está impulsado principalmente por el sector de alimentos y bebidas, con un desempeño particularmente sólido en comidas preparadas, refrigerios, bebidas y productos lácteos.

El segmento del agua mineral también es muy dinámico, impulsado por precios competitivos, promociones impactantes, ediciones limitadas y estrategias de marketing específicas. Por el contrario, las categorías de productos no alimenticios siguen enfrentándose a una mayor competencia por parte de fabricantes de marcas reconocidas.

PERSPECTIVA

Se prevé que las tensiones geopolíticas y el aumento de los costes en toda la cadena de suministro —desde fertilizantes y materias primas hasta transporte y distribución— intensifiquen aún más la crisis del coste de la vida en la segunda mitad del año.

En este contexto, los productos de marca blanca están llamados a reforzar su ventaja competitiva, transformando los hábitos de compra de los consumidores europeos de forma estructural y duradera.


La adolescencia a la luz de Schopenhauer: Lo que somos, tenemos y mostramos


La teoría de Schopenhauer sobre lo que uno es, lo que uno tiene y lo que uno representa ofrece una perspectiva para comprender la identidad durante la adolescencia. 

Frente a las comparaciones, las posesiones materiales y las etiquetas sociales, las autoras nos invitan a reconocer el valor de la voluntad y la identidad propia.

Valentina Aranguré Gárate, Sofía Valentina López Álvarez e Indira Sofía Soria Morales


Tuve el placer de escribir este artículo en conjunto con dos de mis alumnas de segundo grado de preparatoria, Sofía y Valentina; ambas adolescentes y yo, que en algún momento de mi vida también lo fui. 

La adolescencia es una bella etapa de la vida, llena de descubrimientos y nuevas experiencias, pero también es una etapa complicada, ya que, como individuos, comenzamos a desarrollar nuestra propia identidad (lo que uno es).

El problema es que, en ese periodo de construcción, ni siquiera estamos seguras ni seguros de quiénes somos. Es común que surjan dudas a medida que se viven cambios físicos y emocionales y, al mismo tiempo, una intensa necesidad de pertenecer. Todo ello nos lleva a poner a prueba los conocimientos que tenemos hasta ese momento y nuestros propios valores, para así abrirnos paso en un camino desconocido y lleno de incertidumbre.

Platicando con mis alumnas, recordamos lo duro que puede ser cuando no estamos conscientes de nuestra identidad (lo que uno es). Desde la perspectiva de Sofía, durante la adolescencia, es casi imposible evitar las “incómodas comparaciones” dentro de la escuela, al estar rodeada de más personas de su misma edad.

El primer choque de realidad lo tuvo cuando entró a estudiar como alumna becada en una preparatoria privada; anteriormente, había estudiado sólo en escuelas públicas. Comenzó a notar el contraste entre el estilo de vida de otras personas y el suyo; especialmente en lo que a cosas materiales se refiere (lo que uno tiene). También sintió un estrés adicional por mantener su promedio y conservar su beca. 

Saber que otros estudiantes no tienen esa preocupación la hizo consciente de que no todos tienen acceso a las mismas oportunidades ni viven en las mismas circunstancias.

Durante la adolescencia, la percepción que las personas tienen de nosotros (lo que uno representa) puede llegar a influir significativamente en nuestras decisiones, gustos y forma de relacionarnos. Por ejemplo, cuando comenzamos a cuestionar o modificar las actividades que disfrutamos hacer debido al temor de ser juzgados o juzgadas, de no encajar o de recibir una opinión negativa de las personas de nuestro entorno. 

Esto mismo fue lo que experimentó Valentina cuando estuvo cerca de dejar de realizar actividades que disfrutaba con el propósito de agradar a los demás y evitar una percepción negativa de su persona.

De la teoría filosófica a la práctica

Como docente de preparatoria, me parece sumamente relevante abordar en clase la teoría del filósofo alemán Schopenhauer: “Lo que uno es, lo que uno tiene y lo que uno representa”.

 Desde el inicio de este artículo, hemos abordado los elementos principales de su aportación filosófica aplicados en la práctica. Si yo hubiera conocido o estudiado el tema durante mi etapa de preparatoria, me hubiera sentido más tranquila conmigo misma. Por ello, llegué a la conclusión de que debía compartir y escribir sobre el tema, pero en conjunto con mis estudiantes. De los casi 90 adolescentes, solamente dos chicas quisieron participar —lo cual, para el mundo actual, me pareció maravilloso—. Henos aquí.

Lo que uno es

Arthur Schopenhauer desarrolló una de las teorías más influyentes sobre la identidad humana, una teoría que gira en torno a la pregunta fundamental: ¿Qué somos realmente? Para el filósofo, lo que uno es no se define por la razón, por la moral o por la posición social, sino por una fuerza más profunda que habita detrás de todas nuestras acciones: la voluntad. Al mismo tiempo, vivimos en un mundo que solo podemos experimentar a través de nuestra percepción individual, aquello que él llamaba la representación.

Para comprender lo que somos, Schopenhauer señala que primero debemos reconocer que toda nuestra existencia se mueve por un impulso interno, ciego y constante, algo que no elegimos pero que nos define. Él afirma que “la voluntad es la esencia de nuestro ser, el núcleo íntimo que se revela en cada deseo y movimiento”. Esto implica que lo que uno es no es una construcción externa, sino una fuerza vital que actúa antes que cualquier pensamiento o reflexión.

Logré comprender mejor esta idea cuando observé la vida cotidiana como estudiante de preparatoria que soy. En la escuela, cada uno vive experiencias diferentes, incluso dentro del mismo salón. Todos convivimos en el mismo espacio, recibimos las mismas clases y escuchamos las mismas instrucciones, sin embargo, las interpretaciones, reacciones y motivaciones varían profundamente entre cada uno de nosotros. Esta diferencia no es casual. Para Schopenhauer, surge porque cada persona tiene una voluntad y una representación única del mundo.

La voluntad es lo que uno es en el sentido más profundo. No es la personalidad aprendida, ni la imagen pública, ni los comportamientos que mostramos para encajar, sino esa fuerza interna que impulsa nuestros deseos y decisiones. Él afirma que “el ser humano es, ante todo, voluntad que quiere”.

En el contexto escolar, esta voluntad la veo manifestada en la motivación que se tiene para estudiar o para esforzarte por mejorar tus calificaciones, o incluso, simplemente por seguir adelante —que es lo que más cuesta hacer y tenemos que regresar, una y otra vez, a lo que uno es—.  No importa si alguien es considerado “popular”, “gracioso”, “tímido” o “del grupo de los inteligentes”, estos son solo roles sociales de cómo otros nos perciben, pero no determinan lo que eres en esencia.

Por ejemplo, dos estudiantes podemos tener el mismo promedio, pero uno estudia tres horas al día porque desea profundamente superarse, mientras que el otro lo hace solo por presión externa. La acción externa es la misma, pero lo que son como individuos es distinto, porque la voluntad detrás de su comportamiento es distinta. Como dice Janaway, en Schopenhauer la identidad no se define por lo que hacemos, sino por aquello que impulsa lo que hacemos, antes de cualquier justificación.

Lo que uno tiene

Dentro de la filosofía de Schopenhauer, lo que uno tiene hace referencia a todo tipo de bienes y propiedades que poseemos. Esta idea puede aplicarse en distintos contextos de nuestra vida cotidiana, tal y como lo es toda nuestra etapa educativa.

En estos bienes se integran desde pequeñas pertenencias hasta herramientas más grandes que nos ayudan a facilitar actividades. 

Cuando esta idea se manifiesta dentro de las aulas, podemos decir que los bienes materiales que resultan más comunes son los distintos dispositivos electrónicos que nos ayudan en trabajos académicos, ropa, cuadernos, lápices u otros recursos, e incluso el medio de transporte que utilizamos para llegar a la escuela.

En este sentido, la influencia que tienen las posesiones materiales en nuestra etapa educativa es cada vez más notoria, considero que esto es debido al aumento de uso de las tecnologías, pues hoy en día, todo está expuesto en redes sociales.

Durante la adolescencia, nos encontramos en una etapa crítica de nuestro desarrollo y somos muy fáciles de dejarnos influenciar por lo que vemos. De acuerdo con una investigación realizada por los psicólogos Jean M. Twenge y Tim Kasser (2013), el anhelo por obtener bienes materiales ha aumentado a lo largo de las generaciones, asociado con el crecimiento del consumismo juvenil y la propagación de publicidad a públicos de nuestra edad.También mencionan que, entre los estudiantes de preparatoria analizados, conforme incrementa la importancia de conseguir cosas materiales, disminuye la disposición al trabajo necesario para conseguirlas. Quienes presentan un nivel elevado de materialismo tienden a ser menos felices que aquellas personas que no se enfocan tanto en obtener posesiones.

En la vida escolar, toda esta problemática la veo reflejada en la constante comparación que existe respecto a los objetos que son utilizados por los estudiantes dentro y fuera de las aulas. Lo que uno tiene suele tomar más importancia de la que debería, llegando incluso a afectar de manera negativa en el autoestima y en la motivación de los estudiantes, distorsionando la manera en la que los adolescentes nos percibimos entre nosotros mismos, muchas veces clasificando a quienes poseen más cosas de alto valor y a quienes no. Dejando de lado lo que uno es.

“El materialismo es la filosofía del sujeto que se olvida de tenerse en cuenta a sí mismo”.  — Arthur Schopenhauer (1819).

En este contexto, la identidad de quienes disponen de menos objetos materiales se vuelve frágil, pues comienzan a centrarse en lo que no tienen y creen que les hace falta. Por otro lado, algunos estudiantes que sí disponen de ciertas pertenencias pueden sentirse “superiores” y formar grupos de acuerdo con el estatus material.

En un ambiente en donde lo que tienes comienza a ser lo que define tu identidad, tiende a volverse tenso y frustrante. Sin embargo, es importante tener en cuenta que todo esto es efímero, pues con el tiempo los objetos se desgastan, pasan de moda o dejan de importar. Y, lo más importante, no nos definen, o al menos, no debería de ser así.

Lo que uno representa

Si la voluntad es lo que somos, la representación es cómo creemos que somos.

Schopenhauer explica que “el mundo es mi representación” lo cual significa que cada quien vive la realidad desde su propia interpretación. Así, nuestra identidad también se construye dependiendo de cómo percibimos la reacción de los demás, el ambiente del salón, los comentarios de los maestros o la dinámica con nuestros compañeros.

En la preparatoria, esta representación se refleja en categorías sociales que se forman casi automáticamente: los “extrovertidos”, los “cool”, los “serios”, los “callados”, los “inteligentes”. Estas etiquetas influyen en la forma en que actuamos. No porque definan quiénes somos en esencia, sino porque moldean la manera en que percibimos nuestras posibilidades y limitaciones.

Un estudiante considerado “popular” puede sentir seguridad en sí mismo y participar más, no porque su voluntad sea más fuerte, sino porque la representación que tiene del salón le favorece. Del mismo modo, alguien etiquetado como “el sabelotodo” puede sentirse presionado o aislado, no porque su voluntad sea débil, sino porque la representación del entorno le produce tensión.

El problema, como diría Schopenhauer, es que muchos confunden esta representación con su identidad real. 

Como explica Young (2005), el error humano más común es creer que somos lo que el entorno devuelve, cuando en realidad eso es solo la superficie. En la vida escolar, la identidad se negocia constantemente. La forma en que un estudiante es tratado por su grupo puede fortalecer o debilitar su voluntad. No porque cambie lo que es, sino porque cambia la percepción que tiene de sí mismo.

Por ejemplo, un estudiante con una voluntad fuerte —que desea aprender, que tiene metas claras, que quiere crecer— puede perder motivación si su entorno es hostil o si siente que su esfuerzo no es valorado. Schopenhauer explica que la voluntad necesita condiciones favorables para expresarse completamente, ya que “actúa siempre en el marco de las representaciones que el individuo sostiene”.

De igual forma, un estudiante con una voluntad más débil puede verse impulsado a mejorar si el grupo lo motiva, lo apoya o lo inspira. Esto demuestra que el salón de clase no solo es un lugar académico, sino un espacio donde la identidad está en construcción constante.

“Somos seres que se interpretan a sí mismos según los reflejos que reciben de los otros”. — Walter Kaufmann (1978).

Schopenhauer (2010) nos invita a reconocer que lo que uno es no depende del juicio externo, sino de la voluntad interna que impulsa nuestra vida. La escuela está llena de roles, etiquetas, comparaciones y expectativas, pero ninguna de ellas define realmente lo que somos en esencia. Comprender esto es liberador: significa que tu identidad no depende de si eres popular, reservado, brillante, creativo o tímido, sino de la fuerza de tu voluntad y de cómo decides actuar frente al mundo que interpretas —aquí se reafirma lo que la profesora comentaba sobre sentir paz después de comprender a Schopenhauer—.

En un ambiente escolar donde la comparación es constante, esta perspectiva permite vernos con más compasión y autenticidad. Todos estamos viviendo desde voluntades diferentes y representaciones distintas. Ser conscientes de ello nos ayuda a entendernos mejor y a entender a los demás.

Reflexiones finales de las estudiantes

Nosotras, como alumnas, con toda honestidad, creemos que la teoría de Schopenhauer encaja demasiado bien con lo que vivimos en la preparatoria. 

Sabemos que somos personas inteligentes, responsables y que siempre intentamos dar lo mejor, pero a veces, sentimos que nuestro entorno escolar no nos deja avanzar como quisiéramos. Los comentarios, la envidia y la actitud de ciertas personas en nuestros salones sí nos afectan más de lo que nos gustaría admitir.

Hay días en los que, por más fuerte que sea nuestra voluntad, terminamos dudando de nosotras mismas, porque la representación que recibimos de nuestro grupo nos hace sentir fuera de lugar. Aun así, intentamos recordar que lo que somos no depende de ellos, que nuestra esencia no está en cómo nos tratan, sino en ese impulso interno que nos ha llevado hasta aquí. Aunque duela y aunque a veces nos sintamos pequeñas, sabemos que nuestra voluntad va a pesar más y que algún día todo este esfuerzo va a tener sentido.

También, siendo adolescentes, se suele enfocar nuestro valor en las cosas materiales que poseemos. Hemos notado que en nuestra escuela —y probablemente en otras sea similar—  entre estudiantes existe una comparación respecto a los celulares, laptops, ropa, zapatos, etc., que cada uno lleva a clases. Particularmente, nosotras evitamos fijarnos en eso, pero es sabido que a algunos compañeros y compañeras les afecta y les genera cierta inseguridad al tener “menos” que otros, hasta el punto de pensar que necesitan más cosas para “encajar”. Por otro lado, algo completamente visible, es que sí hay una gran separación de grupos de amigos según lo que tienen; esto suele verse reflejado en dónde y con quiénes se sientan, los lugares a los que salen, las actividades que realizan, entre otros. Todo esto muestra, sin darnos cuenta, que se les da más importancia a las pertenencias que a lo que verdaderamente conforma nuestra identidad.

Invitación de la profesora

A lo largo de este artículo redactado en mayor parte por mis estudiantes, prevalece la idea de que, aun sabiendo que somos valiosos y valiosas, lo importante es lo que uno es, a veces nos olvidamos de eso y recurrimos a la comparación de lo que uno tiene y lo que uno representa, a ese ruido externo que no nos deja voltear al centro de nosotras mismas. Entonces, considero relevante transmitir a nuestros estudiantes —cualquiera que sea la materia que impartas — la importancia de recordar lo que uno es, en estos tiempos tan superficiales y materialistas.

Acerca de las autoras

Valentina Aranguré Gárate, es estudiante de segundo año de la preparatoria Tecmilenio, campus Mazatlán.

Sofía Valentina López Álvarez, es estudiante de segundo año de la preparatoria Tecmilenio, campus Mazatlán.

Indira Sofía Soria Morales (Sofia.soria.morales@tecmilenio.mx), es docente de las materias de Conceptos y dilemas éticos y Pensamiento filosófico en la preparatoria Tecmilenio, campus Mazatlán. Egresada de la licenciatura en Derecho por la Universidad Panamericana campus Guadalajara y maestra en Administración de empresas área de Mercadotecnia por la universidad Tecmilenio campus Mazatlán.


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Jaime Pérez Posada 

Asesoría , Formación y Consultoría en Mercadeo y temas afines. 

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