miércoles, 25 de marzo de 2026

Miércoles del Retail y Antioquia : de don tomas a los "paracos "...

Cordial saludo

Bienvenidos 

Miércoles del Retail y Antioquia : de don tomas a los "paracos "... 

Estudiar es una cuestión completamente interna. Aprender por el puro gozo que nos proporciona, por que nos aproxima más a nuestra propia verdad, a la belleza, a apreciar verdaderamente la vida, es razón suficiente para buscar el conocimiento.
W Dyer




El sector del retail atraviesa un periodo de transformación. El auge del retail media, la escasez de talento, el creciente poder de las marcas propias, la acelerada digitalización y la presión para adoptar prácticas sostenibles están reconfigurando las reglas del juego. 

Lo que antes era un sector impulsado por el margen y el volumen se ha convertido ahora en un ecosistema orientado por los datos, la experiencia y el propósito.


A medida que las regulaciones se vuelven más estrictas y los consumidores más exigentes, los retailers se ven obligados a reinventarse. Las fronteras entre lo físico y lo digital se difuminan, la eficiencia deja de ser opcional y la sostenibilidad pasa a ser una condición necesaria para competir.

De cara a este 2026, seis tendencias globales se destacan como pilares de esta reinvención, moldeando el futuro del sector del retail para hacerlo más inteligente, ágil y, sobre todo, más cercano al consumidor.


El retail media se convierte en un motor central de beneficios
El retail media se destaca como una de las fuentes de ingresos de más rápido crecimiento para los supermercados. Consiste en la venta de espacios publicitarios en los propios canales del retailer (sitios web, aplicaciones y tiendas físicas), aprovechando los datos de los clientes para la segmentación. Los grandes retailers se están transformando en auténticas plataformas publicitarias. Los márgenes de beneficio en publicidad alcanzan hasta el 50%1, muy por encima de los márgenes típicos de la venta de productos. Este cambio estructural implica que, en un mercado de márgenes ajustados, la publicidad digital se ha convertido en una palanca esencial para compensar las presiones sobre el core business. Se estima que la inversión global en retail media alcanzará los 140.000 millones de dólares en 2026, con un crecimiento aproximado del 12% anual2, ganando peso en el universo de la publicidad digital.

El impacto de esta tendencia es profundo. Los ingresos publicitarios están impulsando el crecimiento de los beneficios de los retailers, en un contexto en el que el comercio tradicional se enfrenta a la estancación. En lugar de depender únicamente del margen de reventa de productos, los líderes del retail están monetizando sus datos y plataformas digitales. Muchos supermercados y cadenas de retail han lanzado sus propias redes de retail media, ofreciendo a las marcas fabricantes oportunidades de promoción en los canales del retailer. Esta diversificación de ingresos exige nuevas competencias, que van desde el uso avanzado de datos de clientes hasta la creación de equipos de ventas de medios, pero quienes lo hacen con éxito convierten un negocio tradicionalmente de bajo margen en un híbrido de comercio y medios de alta rentabilidad.

El retail media entra ahora en una fase de madurez, marcada por la profesionalización y la estandarización de las métricas, lo que permite a los anunciantes comparar resultados entre distintos retailers e invertir con mayor confianza. La IA generativa tiene un papel central en esta nueva etapa: acelera la creación y optimización de campañas, adapta los contenidos a cada público y ajusta automáticamente los formatos y presupuestos, potenciando las tasas de conversión. Al combinar los datos propios de los clientes, la tecnología y la creatividad, el retail media se transforma en un ecosistema publicitario integrado y altamente rentable.

En resumen, el retail media ha pasado de ser una «actividad paralela» a convertirse en una pieza central de la estrategia, reforzando los resultados financieros y creando un nuevo campo competitivo en el que los retailers compiten por los presupuestos publicitarios de los fabricantes.


Las marcas propias han llegado para quedarse
Las marcas propias de los supermercados se han consolidado como parte integrante del panorama de consumo global, una tendencia que se ha intensificado en los últimos años y que se mantendrá en 2026. En términos de mercado, las cifras no dejan lugar a dudas: en Europa, las marcas de los retailers ya representan el 38,1% de las ventas del sector alimentario (352.000 millones de euros en 2024). Diecisiete países europeos registran cuotas de marca propia superiores al 30% y, en cinco de ellos, superan el 40%3. A nivel global, la mitad de los consumidores afirma comprar más productos de marca propia que nunca, reflejo de un cambio de percepción: el público ya no ve estas líneas únicamente como alternativas económicas, sino como opciones de valor y calidad equiparables a las marcas de fabricantes.

El impacto de esta tendencia en el retail es significativo y duradero. Durante los períodos de inflación y de presión sobre los presupuestos familiares, las marcas propias ganan terreno al ofrecer una relación calidad-precio atractiva, algo que confirman los estudios que muestran una mejora en la percepción del ratio precio-rendimiento de estas marcas por parte de los consumidores. En 2024, a medida que las ventas en volumen del sector alimentario europeo volvieron a crecer, las marcas propias fueron responsables de más del 75% de ese crecimiento en unidades4, mientras que las marcas de fabricantes contribuyeron mucho menos. Esto demuestra que la oferta propia del retailer impulsó la recuperación del mercado, atrayendo a clientes sensibles al precio y fidelizándolos con gamas de producto renovadas.

Estratégicamente, los retailers están invirtiendo más que nunca en sus marcas. Se está produciendo una expansión hacia nuevas categorías, incluidas líneas premium, gourmet, ecológicas o con diferenciación funcional, que compiten con las marcas líderes. Este movimiento aumenta el poder de negociación de los distribuidores frente a los proveedores y mejora los márgenes, ya que los productos de marca propia suelen tener costes de producción más bajos y fidelizan a los clientes a la marca de la tienda. Una implicación práctica es que los retailers se convierten en curadores y productores, no solo en intermediarios, ganando control sobre el desarrollo del producto, el envase y el posicionamiento del precio. 

En 2026, podemos esperar una cartera aún más sólida de marcas propias, desde las básicas y económicas hasta las líneas exclusivas de alta calidad, consolidando esta tendencia como pilar estructural del retail moderno.


Innova, evoluciona y prepárate para el futuro del retail
La escasez de mano de obra impulsa la adopción de la IA y la automatización
La crónica escasez de mano de obra está acelerando la incorporación de la automatización y la inteligencia artificial (IA) en el retail. Los datos recientes ilustran claramente este desafío: en 2024, el sector retail solo logró cubrir el 49% de los objetivos de contratación previstos, lo que supone una caída respecto al 58% alcanzado en 2023. A nivel global, el 74% de los empleadores afirman tener dificultades para encontrar talento cualificado para puestos en tienda y logística5. Incluso con aumentos salariales e incentivos, muchos puestos siguen vacantes. Este desequilibrio, agravado por las expectativas de los trabajadores de mejores condiciones y flexibilidad, ha llevado a los retailers a buscar soluciones tecnológicas para mantener el negocio en funcionamiento.

En respuesta, la adopción de la IA y la automatización ha alcanzado un punto de inflexión. Las empresas líderes están invirtiendo en herramientas de IA para optimizar los turnos y las previsiones de la fuerza laboral, utilizando sistemas predictivos que ajustan los horarios según el tráfico de clientes, eventos o incluso las condiciones meteorológicas. Las tareas repetitivas se están automatizando, liberando a los empleados para funciones de atención al cliente. Las cajas de self-checkout se han vuelto comunes en los supermercados y los robots aparecen en tiendas piloto y almacenes. Otros ejemplos prácticos incluyen sistemas de machine learning que optimizan los precios y los stocks en tiempo real. Estas inversiones ya se reflejan en el mercado: se estima que el valor de los servicios de IA en el retail pasará de 5.000 millones de dólares a más de 31.000 millones en 20286, lo que indica el ritmo acelerado de adopción tecnológica.

El impacto hasta 2026 será visible en tiendas y cadenas de suministro más eficientes y menos dependientes del trabajo manual. Para los líderes del retail, esto supone un aumento de la productividad, pero exige la recualificación de la mano de obra. En términos estratégicos, la automatización ayuda a mitigar el impacto del aumento de los salarios y la escasez de personal, garantizando operaciones más resilientes. Sin embargo, será fundamental equilibrar la tecnología con el toque humano: las tiendas del futuro combinarán eficiencia automatizada con empleados centrados en actividades de mayor valor añadido, como el asesoramiento especializado, la experiencia del cliente y la resolución de excepciones. Quienes adopten la IA y la automatización de forma inteligente no solo lograrán sortear la falta de mano de obra, sino también rediseñar la experiencia de compra para alcanzar un nivel superior de conveniencia y personalización.


La recogida en tienda se convierte en el punto fuerte del modelo omnicanal
En el universo del retail omnicanal, la modalidad de comprar online y recoger en tienda (BOPIS – Buy Online, Pick up In Store), también conocida como Click & Collect, se ha consolidado como el equilibrio perfecto entre la conveniencia digital y la experiencia física. La mayoría de los grandes retailers ya ofrece la modalidad BOPIS, lo que refleja la creciente demanda de soluciones que combinan la agilidad en la entrega con la comodidad digital. Por ejemplo, el mercado estadounidense de BOPIS alcanzó los 112.000 millones de dólares en 2023, con previsiones de crecimiento anual superiores al 16% hasta 2032. Este ritmo sitúa al BOPIS como uno de los segmentos de más rápido crecimiento dentro del comercio electrónico, reforzando el papel de las tiendas físicas como hubs logísticos en la estrategia omnicanal7.

La razón de este éxito radica en los beneficios para ambas partes. Para el consumidor, es una solución que combina lo mejor de dos mundos: la comodidad de comprar online, sin colas ni desplazamientos largos, y la inmediatez y la ausencia de costes de entrega al recoger personalmente el pedido. Para el retailer, la recogida en tienda reduce la logística del “last mile”, evitando los elevados costes de enviar cada pedido individual al domicilio del cliente, y aumenta el tráfico en las tiendas. Cada visita para recoger un pedido es una oportunidad de venta adicional, ya que muchos clientes que acuden a la tienda terminan realizando compras no planificadas, lo que eleva el ticket medio.

No sorprende, por lo tanto, que los retailers están apostando por este modelo. Algunos ejemplos prácticos incluyen los supermercados con zonas de recogida drive-through para recoger los productos comprados online y las grandes tiendas que han destinado mostradores y equipos específicos para la entrega rápida de pedidos Click & Collect. En resumen, la recogida en tienda se ha consolidado como pieza clave de la estrategia omnicanal, equilibrando los costes logísticos con la optimización de la experiencia del cliente, un verdadero punto óptimo que los líderes del sector seguirán mejorando.


La logística omnicanal bajo presión
Detrás de la fachada conveniente del omnicanal, la logística del retail atraviesa una etapa de presión extrema, marcada por el aumento de los costes y la creciente complejidad operacional. La exigencia de los consumidores por entregas rápidas y gratuitas, junto con volúmenes de pedidos online sin precedentes, está llevando los sistemas de fulfillment al límite. El “last mile” (el trayecto final hasta el cliente) puede representar hasta el 53% del coste logístico de un envío8, convirtiéndose, con diferencia, en la etapa más cara del e-commerce. Esto significa que cuando un retailer ofrece entregas en 24 horas sin coste, a menudo está asumiendo una carga financiera considerable, reduciendo aún más unos márgenes ya de por sí reducidos. Además, la multiplicación de envíos pequeños individuales (en lugar de palés voluminosos para las tiendas) y la necesidad de gestionar stocks integrados en tiempo real añaden capas adicionales de desafío operacional.

Otro factor crítico son las devoluciones online, que han alcanzado niveles sin precedentes y afectan directamente a la rentabilidad del sector, generando costes de transporte inverso, procesamiento, reempaquetado o descuentos para la reventa. Esta «economía de las devoluciones» resulta costosa y ha forzado cambios de política: casi el 72% de los retailers ya cobran alguna tasa en determinados casos de devolución, en un intento de frenar abusos y recuperar parte de las pérdidas. Sin embargo, estas medidas chocan con las altas expectativas de los consumidores, ya que el 81% afirma que las devoluciones gratuitas 9 son un factor clave en su decisión de compra, lo que genera un dilema entre controlar los costes o satisfacer al cliente. Muchos comerciantes ya reportan consecuencias derivadas de estas nuevas tasas, incluyendo quejas e incluso la pérdida de clientes debido a políticas más restrictivas.

Esta presión logística omnicanal obliga a los líderes del retail a replantearse los modelos y a invertir en eficiencia. Están surgiendo diversas estrategias de mitigación: desde alianzas con operadores 3PL (third-party logistics) y redes de puntos de recogida para reducir los costes unitarios de entrega, hasta ajustes en el servicio, como importes mínimos para obtener portes gratuitos o la ampliación de las ventanas de entrega para optimizar rutas. Algunos retailers están rediseñando los envases y los procesos de picking para aumentar la productividad, mientras que otros apuestan por la automatización en los almacenes para acelerar la expedición a menor coste. Aun así, la exigencia sigue creciendo: el consumidor de 2026 espera una experiencia omnicanal perfecta (comprar desde cualquier canal, recibir donde quiera y devolver sin complicaciones) y al menor coste posible. La capacidad de los retailers para gestionar esta tensión entre rapidez, conveniencia y sostenibilidad financiera será un factor diferenciador clave. Aquellos que optimicen su operación lograrán convertir el omnicanal de un sumidero de márgenes en un vector competitivo a largo plazo.


Las regulaciones de sostenibilidad moldean la economía del retail
La sostenibilidad se está convirtiendo en un factor determinante para los costes y la estrategia de negocio. Las recientes leyes y normativas medioambientales están reconfigurando la economía del retail al imponer requisitos más estrictos que afectan desde la producción y el envasado de productos hasta la huella de carbono de las operaciones. 

Por ejemplo, la Unión Europea ha establecido en su legislación de residuos el objetivo de que el 65% de los residuos de envases sean reciclados antes de finales de 2025, obligando a fabricantes y distribuidores a reformular materiales, invertir en envases sostenibles y contribuir financieramente a los sistemas de reciclaje. 

Varios países ya han implementado prohibiciones sobre plásticos de un solo uso, límites al desperdicio alimentario y objetivos de reducción de emisiones alineados con el Acuerdo de París. Las grandes empresas en mercados como la UE y el Reino Unido están obligadas a reportar públicamente sus emisiones de CO₂ y los riesgos climáticos, integrando indicadores ESG en los informes financieros, lo que aumenta la presión por descarbonizar las cadenas de suministro del retail y puede exponer a los retailers a sanciones o pérdida de inversores si no demuestran progresos reales.

Todo esto puede implicar costes iniciales significativos: desde la conversión de flotas logísticas a vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares en tiendas, la adopción de iluminación LED y sistemas de refrigeración ecoeficientes, hasta la reformulación de las líneas de productos para utilizar materiales ecológicos y envases de menor volumen. Sin embargo, también existe una dimensión económica positiva: los consumidores (especialmente los Millennials y los Gen Z) valoran las marcas sostenibles y están dispuestos a recompensarlas. Los estudios muestran que los clientes aceptarían pagar, de media, cerca de un 10% más por productos fabricados de forma sostenible10, lo que puede compensar parte de la inversión si el retailer es capaz de comunicar y aportar valor medioambiental genuino. Por otro lado, también surgirán ahorros derivados de prácticas sostenibles, ya que menos desperdicio implica menos costes.

Estratégicamente, los líderes del sector entienden que la sostenibilidad regulatoria es tanto un riesgo como una oportunidad: un riesgo, si se ignora y deriva en multas elevadas o pérdida de reputación; una oportunidad, si se integra como parte del modelo de negocio, dando paso a la innovación (nuevos productos y servicios «verdes»), a la preferencia del consumidor y al acceso a financiación. En resumen, las regulaciones medioambientales en ascenso están redefiniendo las «reglas del juego» económicas. Los retailers deberán incorporar los costes de la sostenibilidad en sus cuentas, pero quienes lo hagan de forma estratégica podrán cosechar los frutos de un posicionamiento de mercado resiliente y responsable, en sintonía con las expectativas de la sociedad.

Reinventa tu negocio de retail y aprovecha las oportunidades en 2026
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Conclusión: nuevas oportunidades estratégicas para retail en 2026

Las tendencias del retail para 2026 perfilan un sector en plena reinvención, donde cada desafío trae consigo nuevas oportunidades estratégicas. En conjunto, estos seis vectores están redefiniendo las fuentes de ingresos, la estructura de costes y las propuestas de valor en el retail.

Para los líderes del sector, las implicaciones son claras: adaptarse con agilidad es imperativo. Las empresas que sepan capitalizar el potencial del retail media y de sus bases de datos de clientes podrán desbloquear ingresos adicionales de alto margen y ganar ventaja competitiva frente a los proveedores. Quienes refuercen sus marcas propias consolidarán la fidelización y protegerán sus márgenes en un momento en el que los consumidores son especialmente sensibles al precio. La adopción de soluciones de IA y automatización, por su parte, no solo mitiga la escasez de talento, sino que eleva la eficiencia operacional a un nuevo nivel, preparando a las organizaciones para el futuro del trabajo en el comercio.

Al mismo tiempo, el éxito omnicanal exigirá seguir optimizando la experiencia “figital», integrando las tiendas físicas y digitales de forma fluida y transformando posibles puntos de fricción (como el last mile o las devoluciones) en factores de fidelización. La sostenibilidad también ha emergido como una directriz inevitable: los líderes con visión sabrán integrarla en el núcleo de la estrategia, convirtiendo las obligaciones regulatorias en elementos diferenciadores de mercado.

En resumen, las tendencias identificadas apuntan a una necesidad de mejora del rendimiento del retail: más tecnológico, basado en datos, omnicanal y, al mismo tiempo, más atento al valor a largo plazo, ya sea económico, medioambiental o social. Los ejecutivos del sector deben anticiparse y ajustar el rumbo, en lugar de resistirse al cambio. Esto implica invertir en una cultura de mejora continua y en la innovación de la cadena de suministro, desarrollar nuevas competencias en los equipos y establecer alianzas estratégicas. 

En 2026, los ganadores del retail serán aquellos que hayan reinventado su negocio a la luz de estas tendencias. Prepararse hoy para ese futuro cercano es tanto el desafío como la oportunidad para todos los líderes del sector: la recompensa será una posición resiliente en un retail reinventado.

ReferenciasAI Digital. (2025, November 4). Retail Media Networks↩︎
Ibid. ↩︎
Ibid. ↩︎
Lim, S. F. W. T. (2024, November 19). Cutting Last‑Mile Delivery Costs. MIT Sloan Management Review. ↩︎


Consumo saludable crece en Colombia: Grupo Éxito impulsa feria con descuentos de hasta 30 %


El Grupo Éxito anunció el lanzamiento de la Feria Vida Sana 2026, una iniciativa que responde al aumento en la demanda de productos saludables en el país.

 La compañía reportó un crecimiento del 28 % en ventas de esta categoría durante 2025, consolidándola como una de las más dinámicas de su portafolio.

De acuerdo con la compañía, cada vez más colombianos priorizan el bienestar, la nutrición y el equilibrio en sus hábitos de consumo. Esta tendencia se refleja en el desempeño de la categoría Mundo Saludable, que también registró un aumento del 17 % en unidades vendidas durante el último año.

Este comportamiento ha llevado a fortalecer la oferta de productos con mayor valor nutricional y alineados con estilos de vida más conscientes.


Feria con descuentos y experiencias Éxito

La Feria Vida Sana 2026 ofrecerá más de 100 productos con descuentos de hasta el 30 % en los almacenes Carulla, Éxito, Surtimax y Super Inter a nivel nacional. La iniciativa estará vigente hasta el 1 de abril e incluirá la participación de más de 30 marcas enfocadas en bienestar, nutrición, cuidado personal y sostenibilidad.

Además de la oferta comercial, el evento contará con 67 charlas y degustaciones orientadas a promover hábitos saludables. Estas actividades se desarrollarán en puntos estratégicos como Carulla Country y Éxito Unicentro en Bogotá, así como en Éxito Envigado y Carulla Oviedo en Medellín.


Oferta enfocada en bienestar integral


Los productos estarán organizados en categorías como alimentos saludables, belleza vegana y aseo ecológico, con propuestas que combinan nutrición, cuidado personal y sostenibilidad. Según la compañía, el objetivo es facilitar el acceso a opciones que promuevan un estilo de vida equilibrado y consciente.

Ana María Lopera, gerente de Mercadeo del Grupo Éxito, señaló que la feria busca acompañar a los consumidores en la toma de decisiones informadas, ofreciendo alternativas accesibles y alineadas con sus nuevas prioridades.

Con esta iniciativa, el Grupo Éxito continúa fortaleciendo su apuesta por el bienestar integral y el consumo responsable. La Feria Vida Sana 2026 se proyecta como un espacio que combina oferta, educación y experiencias, en línea con la transformación de los hábitos de compra en Colombia.


Antioquia: de don Tomás a los “paracos”


Felipe no se refería a Bogotá: hablaba de Medellín y de Antioquia, en un escrito en la pared: “Raza de mercaderes que especula / Con todo y sobre todo. Raza impía / Por cuyas venas sin calor circula / La sangre vil de la nación judía”. El cuento de Gregorio Gutiérrez González, titulado “Felipe, el mismo de la imprescindible “Memoria del cultivo del maíz en Antioquia, se publicó en la década de 1850-60 en el Periódico El Pueblo.

Y, más tarde, Tomás Carrasquilla mostraría la avaricia, el arribismo, el agiotismo de los nuevos ricos de Medellín en su magnífica novela urbana Frutos de mi tierra (1896). Y también, en otras dos de sus novelas, pueden advertirse la simulación y las puestas en escena del esnobismo antioqueño y medellinense, como se lee en Grandeza y Ligia Cruz.

Y, si queremos otras perspectivas de la denominada “antioqueñidad”, podemos apreciar asimismo la viveza, la agilidad mental, la ingeniosidad para escapar de un problema, así como la potencia de las palabras, del canto y la cultura oral en un cuento de antología como ¡Que pase el aserrador!, de Jesús del Corral, con un avispado personaje que puede ser una especie de Scheerezada paisa: Simón Pérez.

Antioquia, primera región de Colombia que alcanzó, antes que Bogotá, identidad cultural gracias a la literatura (y no tanto al comercio, a la minería, a la caficultura, ni a otras maneras de la acumulación de capitales), también agregó a su repertorio de plusvalías y otras ganancias, un proyecto industrial, que iba de la mano con la política y la religión, que advino en los albores del siglo XX.

Pero, además, en medio de ideas de progreso, hubo una Antioquia excluyente. Una que impuso en el orden mental y cultural diferencias raciales, sociales y de otra naturaleza. La Antioquia blanqueada, la que temía a las “impurezas de sangre”, la que quería probar que en su torrente genealógico no había nada de judíos ni de moros, y menos de negros e indígenas. Una Antioquia —la del hierro entre las manos— que invisibilizó a las tierras bajas, consideradas, según el pensamiento de las élites, como territorio de infieles, de carnavaleros, de paludismo y pecadores.

Y aquella misma Antioquia, de discursos eugenésicos, la de abundantes periódicos y revistas, la de poetas y músicos y pintores y otros locos, la de fábricas a montón, la que se creía de “raza” superior y distinta, también fue cuna de un movimiento obrero díscolo. Y protagonizó, por la presencia masiva de proletarias en la primera fábrica textilera fundada en el valle de Aburrá, la primera huelga en Colombia, en 1920, con la figura cimera de Betsabé Espinal, llamada, entre tantos apelativos acuñados por los reporteros de entonces, la Juana de Arco colombiana.

Es la Antioquia de los Panidas, que eran trece: muchachos alborotadores de la conventual parroquia, los del “pacto suicida”, los que tuvieron antorchas como Fernando González, Ricardo Rendón, Tartarín Moreira y León de Greiff, que escandalizaron la aldea de “gente necia, local y chata y roma”, gente de “inopia en los cerebros”, como bien la vapuleó en su poema Villa de la Candelaria el poeta de todos los sonidos y todos los nombres.

Claro: hay una maravillosa Antioquia de la Escuela de Minas, de ingenieros tan inteligentes como Alejandro López, de peones y obreros y trabajadores y fogoneros y artesanos que componían bambucos y leían las novelas de Eugenio Sue; como también una oscura Antioquia de bandidos, de “aplanchadores”, de mafiosos, esos mismos que, con sus carteles criminales convirtieron a Medellín en la ciudad más peligrosa del mundo.

Hubo una Antioquia altanera, de colonizadores, de mazamorreros, de quienes tendieron rieles y construyeron un ferrocarril, pero también una Antioquia en la que la “semilla del diablo” tuvo abonos. Y aquí nacieron, en mala hora, los grupos de “limpieza social”, los paracos que en un principio tuvieron diversos nombres, como el de Muerte a Secuestradores, los de las convivir, estructuras que produjeron masacres y desplazaron poblaciones… Y aquellas tierras, al principio marginadas del “progreso”, como Urabá y el Magdalena Medio, se hicieron visibles por la presencia de las llamadas “autodefensas”.

¿A qué tanta alharaca por el discurso de un candidato presidencial, y más cuando se descontextualiza, si, en efecto, Antioquia y Medellín son cuna de sublimidades como de repudiables asesinos y otros peligrosos delincuentes? Tierra de gran literatura, así como heredad de capos mafiosos. Origen de grandes industrias y comercios, como sede de sicarios y otros tantos maleantes. Es la cuna de Barba Jacob, pero, a su vez, de pistoleros que van a implorarle a una virgen para que no les deje fallar “la vuelta”.

Nuestra historia está atravesada por contradicciones. Es una tierra de creadores deslumbrantes, pero también de patanes y, peor aún, de criminales de lesa humanidad. No todo se finca en la riqueza ni en “un mayor volumen de la panza”.

Una adecuada educación amplía nuestros horizontes y nos familiariza con el saludable hábito de NO juzgar a los demás .

A. Vidal


Jaime Pérez Posada 

Asesoría , Formación y Consultoría en Mercadeo y temas afines. 

Formación incluyente para el Retail

Móvil: 313 721 8036

Siganme en Twitter como : @jaime_pepo

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miércoles, 18 de marzo de 2026

Miércoles del Retail Y Si el problema NO es Petro ?

Cordial saludo

Bienvenidos 

Miércoles del Retail  Y Si el problema NO es Petro ? 

El hecho de estar sobre la tierra, de ver el cielo , de haber estado enamorado, son como dones que uno NO puede dejar de agradecer.
Chesterton.

Las cinco mayores tendencias del retail en 2026


El crecimiento de los ecosistemas de medios minoristas es enorme a medida que la industria adquiere cantidades masivas de datos de transacciones, capacidades avanzadas de segmentación y tecnologías emergentes en tienda.



La inteligencia artificial para el comercio minorista está transformando la forma en que los minoristas diseñan estrategias para el futuro de la industria, desde las experiencias de compra de los clientes hasta la optimización de la cadena de suministro. 
Por  FORBES

La política y los negocios ya no son mundos separados, y su superposición ha generado cambios radicales en el comercio minorista que exigen estrategias completamente nuevas. La aceleración tecnológica y un cambio sustancial en el empoderamiento del consumidor están transformando la forma en que los minoristas y las marcas operan, se comunican y sobreviven en un mercado cada vez más volátil. A continuación, cinco tendencias que marcarán este 2026:


1. Director Geopolítico (CGO): el nuevo y atractivo puesto en el sector minorista

La actual agitación económica y política, que solo se ha intensificado con la turbulencia arancelaria de este año, está creando un nuevo rol para minoristas y marcas: el CGO (director geopolítico). «Una de las principales tendencias emergentes en los negocios es el auge del operador con experiencia política en la alta dirección», dijo Arick Wierson, ex asesor principal del alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, y ahora asesorando a startups y corporaciones de todo el mundo. «Algunos podrían llamarlo director geopolítico porque es un rol que trasciende los silos tradicionales de asuntos públicos, comunicaciones, marketing y estrategia. La política y la regulación están colisionando con los negocios como nunca antes. Desde puntos álgidos de guerra cultural como las campañas del Mes del Orgullo o la venta de armas, hasta el cambio de riesgos de la cadena de suministro por los aranceles, las empresas se están viendo empujadas a luchas políticas, lo quieran o no». El CGO ayudará a las empresas a navegar por los panoramas políticos a través de evaluaciones de riesgos, relaciones con las partes interesadas y la comprensión del sentimiento del consumidor que las marcas enfrentan durante los cambios estratégicos. Tradicionalmente, este equilibrio recaía en el director ejecutivo. Pero las empresas con visión de futuro se están dando cuenta de que necesitan a alguien que pueda comprender las políticas, la cultura y los medios de comunicación a la vez, una habilidad que se forja más a menudo en la política que en los negocios», añadió Wierson.


Los ecosistemas de medios minoristas permiten la hiperpersonalización y el análisis en tiempo real para iniciativas de marketing específicas.

2. El auge de los imperios de los medios minoristas
En 2023, las redes de medios minoristas (RMN) fueron tendencia en mi lista de las cinco principales. Avanzamos hasta 2026, donde RMN ha dejado de ser una fuente de ingresos hace tres años para convertirse en un ecosistema de medios minoristas que se ha convertido en una mina de oro para el desarrollo de marca, la captación de alianzas y el análisis. «Sintetizar y armonizar datos sobre las tendencias de los consumidores, el comportamiento de compra y los cambios que se están produciendo permitirá comprender cómo los profesionales del marketing y los minoristas deben adaptarse a los desafíos que podrían estar experimentando», explica Dan Bonert, director de medios minoristas en Norteamérica de NielsenIQ.

Los minoristas han ido más allá de la publicidad programática con proveedores para trabajar con información transaccional compartida y comportamientos de compra. «Vemos alrededor de 2,4 billones de transacciones semanalmente. Para ponerlo en contexto, Visa, MasterCard y American Express registran alrededor de 400 mil millones en conjunto. Por lo tanto, NielsenIQ es casi seis veces más grande», afirmó Bonert. Las empresas buscarán formas más sofisticadas de utilizar los datos para comprender mejor los comportamientos de compra en las distintas plataformas. Además, los minoristas y las marcas colaborarán con proveedores y socios para optimizar la inversión en marketing.

Ace Hardware lanzó recientemente su RedVest Media, denominada Red de Ayuda, que incluye herramientas para sus vendedores y propietarios de tiendas. «En Ace, siempre nos hemos dedicado a ayudar a nuestros vecinos», afirmó Molly Hjelm, vicepresidenta corporativa de Medios Minoristas de Ace Hardware. «Con RedVest Media, ahora extendemos esa ayuda a nuestros socios de marca, brindándoles las herramientas y los datos necesarios para impulsar una interacción significativa y resultados medibles tanto a nivel nacional como local».

El crecimiento de los ecosistemas de medios minoristas es enorme a medida que la industria adquiere cantidades masivas de datos de transacciones, capacidades avanzadas de segmentación y tecnologías emergentes en tienda. Al integrar las capacidades de IA en la función de marketing, el crecimiento será explosivo.

3. La evolución del análisis del comercio minorista basado en IA
Las soluciones emergentes en el ámbito de la analítica están creando puentes inteligentes entre entornos de datos previamente desconectados. «Aquí es donde la IA se convierte en algo más que automatización: se convierte en una mejora adaptada a las necesidades de la empresa», explica Liz Buchanan, presidenta de NielsenIQ para Norteamérica. La inteligencia artificial (IA) está encontrando sus aplicaciones más inmediatas en la eficiencia operativa de las funciones de mesa de operaciones, ventas y gestión de categorías. Estas funciones avanzadas van más allá de la simple automatización para convertirse en una mejora adaptada a las necesidades de la empresa, capaz de consultar conjuntos de datos complejos en lenguaje natural y proporcionar información práctica en minutos. «El sector también está presenciando avances en las pruebas de innovación mediante paneles de respuesta sintética impulsados por IA que utilizan perfiles de consumidores virtuales creados a partir de datos reales, lo que permite a las marcas analizar y perfeccionar los conceptos de producto en tiempo real, en lugar de esperar semanas para obtener los resultados de las pruebas tradicionales», afirmó Buchanan.

Anteriormente, los minoristas han utilizado la IA para mejorar la experiencia del comprador a través de agentes que se han convertido en chatbots conversacionales y motores de búsqueda personalizados, generando recomendaciones para los compradores tanto en línea como en la tienda física. El crecimiento de la analítica basada en IA provendrá de funciones generadoras de ingresos como las redes de medios minoristas, los modelos dinámicos de precios, la optimización de la planificación del surtido y las colaboraciones con proveedores en diferentes plataformas. «El futuro del comercio minorista estará determinado por quienes adopten la transición del análisis de datos a la inteligencia artificial para el comercio minorista, no solo recopilando datos, sino implementándolos mediante sistemas inteligentes que impulsan la eficiencia, la agilidad y el crecimiento», afirmó Buchanan.

Operativamente, los minoristas y las marcas utilizarán sistemas de visión artificial y monitoreo de transacciones basados en IA para detectar robos y fraudes en tiempo real. La gestión de la cadena de suministro y la previsión de la demanda impulsadas por IA experimentará un gran crecimiento durante el próximo año. Los sistemas de gestión del trabajo basados en IA utilizan IA para analizar datos y automatizar los procesos de programación de personal. Esto se traduce en una optimización de los costos laborales, un aumento de la productividad, una mejor experiencia de los empleados, una mejor experiencia de compra del cliente y una mayor satisfacción general.

4. Mandatos de regreso a la oficina
El mandato de regreso a la oficina (RTO) se ha convertido en un campo de batalla entre empleadores y empleados para muchas empresas. «Para mí, es casi como un tira y afloja entre lo que quieren las corporaciones y lo que quiere cada empleado, y parece que, últimamente, la empresa está ganando el tira y afloja», afirmó Kevin Finnegan, consultor de búsqueda de ejecutivos de Global Recruiters of Lowcountry. Sin embargo, algunas empresas que han exigido el regreso de sus empleados a la oficina podrían descubrir que las generaciones más jóvenes prefieren renunciar antes que regresar a la típica semana laboral de cinco días.Los mandatos de retorno a la oficina están impulsando a algunos trabajadores a un nuevo fenómeno de «insignias de café», en el que ingresan al trabajo, toman un café y conversan con sus compañeros de trabajo y luego se van por el resto del día.

Las empresas que implementan mandatos de RTO están pagando un precio, experimentando tasas de rotación un 14% mayores. Los empleados creativos están usando tácticas como «coffee bagging»: pasar la tarjeta al trabajo, tomar un café y tener breves interacciones sociales con sus colegas, para luego irse a trabajar remotamente por el resto del día. Otros optan por la «salida silenciosa»: trabajar lo mínimo indispensable mientras buscan otro trabajo remoto.

Mientras que las órdenes de RTO se siguen implementando en más empresas, la economía colaborativa crece a medida que los empleados buscan un mejor equilibrio entre vida personal y laboral con oportunidades de trabajo remoto. La solución definitiva podría requerir enfoques más matizados que equilibren las necesidades empresariales con las expectativas cambiantes de la fuerza laboral. «El futuro del trabajo no es realmente remoto ni en la oficina. Creo que va a desafiar a los líderes en cuanto a lo que considero una presencia con propósito. Creo que deben replantear la conversación con la fuerza laboral», afirma Finnegan.


5. La IA y el escrutinio social están transformando la comunicación corporativa
En el actual entorno minorista, con mayor incertidumbre económica, volatilidad política y condiciones de mercado impredecibles, donde las promesas exageradas pueden generar una volatilidad significativa en el precio de las acciones y posibles riesgos legales, las empresas serán más selectivas con la información difundida durante las presentaciones de resultados y los comunicados de prensa. Las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa están cambiando radicalmente sus estrategias de comunicación de resultados, alejándose de los compromisos específicos y las previsiones detalladas hacia un lenguaje más cauteloso y reservado que minimiza las promesas públicas.

Aunque no es un requisito legal, muchas empresas siguen realizando presentaciones de resultados para mantener la transparencia, comunicar su estrategia y atraer inversores. Sin embargo, con el auge de las redes sociales y la defensa del consumidor, los minoristas están siendo más cautelosos con sus comunicaciones para evitar consecuencias negativas, no solo de inversores y analistas, sino también de su base de clientes.

Cracker Barrel aprendió rápidamente, cuando intentó cambiar su logotipo recientemente, que cada palabra que la empresa comunica es analizada minuciosamente. Wendy’s aprendió una lección similar el año pasado cuando intentó anunciar un cambio significativo en su estrategia de precios mediante una presentación de resultados.

Muchos analistas, clientes y competidores utilizan herramientas de IA para resumir, citar y enumerar iniciativas clave, tanto en comunicados de prensa como en presentaciones de resultados. La comunicación corporativa se está renovando y requerirá habilidades especializadas para desenvolverse en los complejos entornos internos y externos.


La nueva realidad del comercio minorista
Los minoristas que reconozcan estas tendencias interconectadas y se adapten en consecuencia prosperarán en este nuevo panorama. Quienes se aferran a modelos obsoletos corren el riesgo de ser arrastrados por fuerzas que no anticiparon. En esta nueva realidad, el éxito no se trata solo de vender productos; se trata de gestionar hábilmente la compleja red de relaciones, tecnologías y expectativas que define el comercio minorista moderno.

¿Podría funcionar el modelo de Tiendas D1 en Venezuela? Reflexionemos. Durante los últimos 16 años, el modelo de Hard Discount ha transformado el retail colombiano. Cadenas como Tiendas D1 lograron cambiar la forma de comprar de millones de hogares con una fórmula simple pero poderosa: precio bajo, surtido corto, logística eficiente y marca propia. Hoy este formato ya concentra una porción creciente del mercado y sigue expandiéndose en el país. Pero surge una pregunta interesante para el futuro del retail en América Latina: ¿Podría un modelo como D1 funcionar en Venezuela? Desde una perspectiva estratégica, la respuesta podría ser sí, y quizá incluso con mayor fuerza que en otros mercados. Consideremos algunas razones: Un consumidor extremadamente sensible al precio El Hard Discount nace para mercados donde el consumidor optimiza cada peso. En economías con presión sobre el ingreso real, el formato basado en precios bajos permanentes y surtido eficiente suele crecer rápidamente. En un contexto como el venezolano, donde el consumidor prioriza el ahorro en cada compra, el modelo podría tener una adopción muy rápida. Mercados con baja densidad de retail moderno El éxito del Hard Discount en muchos países ocurre cuando existe un vacío entre la tienda tradicional y el supermercado moderno. En Venezuela, gran parte del comercio sigue siendo fragmentado y de pequeña escala, lo que abre espacio para formatos de proximidad altamente eficientes. Alta frecuencia de compra y cercanía al barrio El Hard Discount es esencialmente proximidad eficiente. Tiendas pequeñas, cercanas al consumidor, con rotación rápida y compras frecuentes. Este patrón coincide con la cultura de compra diaria que históricamente ha existido en muchos barrios venezolanos. Capacidad de reconstrucción de cadenas de suministro El Hard Discount no depende de miles de referencias, sino de pocos SKUs altamente optimizados. Esto permite reconstruir cadenas de abastecimiento más simples y resilientes, algo clave en mercados en recuperación. En síntesis: Si alguna vez vemos una expansión del Hard Discount colombiano fuera del país, Venezuela podría convertirse en uno de los mercados más interesantes del continente, siempre que el entorno institucional y logístico lo permita. Porque, al final, la lógica del Hard Discount es simple: Cuando el consumidor necesita maximizar su presupuesto, el modelo de surtido corto y precio bajo se vuelve imbatible. Ignacio Gómez Escobar.


¿Y si el problema no es Petro?

Hernando Gómez Buendía

Durante estos cuatro años, Colombia discutió a Gustavo Petro como si de él dependiera todo. Cada decisión, cada error y cada gesto fueron leídos como prueba definitiva de que el país iba al abismo —o de que por fin encontraba una salida—.

Por eso, no sorprende la reacción del mercado editorial al acercarse el fin de este gobierno. De un lado están las largas entrevistas del presidente y los libros petristas —como Una vida, muchas vidas o De la lucha al poder. Del otro lado están los libros del antipetrismo en todas sus variedades: el de Bruce Mac Master, presidente de la ANDI; el de Aurelio Suárez, desde la izquierda ortodoxa; el de William Ospina, asesor de Rodolfo Hernández; el de J. C. Iglesias, desde la extrema derecha; y el satírico de Daniel Samper Ospina.

Estos libros comparten un rasgo evidente: están escritos desde una posición ideológica definida. En unos predomina la denuncia; en otros, la justificación. Esto no es un reproche ni es un elogio: es el modo normal como se escriben libros políticos en sociedades polarizadas.

En Colombia después de Petro partí de una decisión distinta y más incómoda: no escribir para aplaudir ni para condenar, sino para entender. El análisis pone a prueba los mejores argumentos a favor y en contra del “Gobierno del Cambio”, con apoyo en las fuentes más confiables y en una revisión ordenada de propuestas, acciones, fracasos, logros, escándalos y conflictos.

El resultado son veinte lecciones que este periodo dejó al descubierto sobre Colombia y que ninguno de los bandos quiere mirar de frente. Hay conclusiones incómodas para todos. Para la izquierda, que llegó a la Presidencia pero no transformó la sociedad. Para la derecha, que atribuye a Petro los problemas que venían de antes. Para el centro, que intenta el equilibrio sin ofrecer esperanza.

La mirada de conjunto sugiere, por ejemplo, que la formación intelectual del próximo presidente o presidenta importará más que sus discursos; que un gobierno puede hacer mucho más —y mucho menos— de lo que solemos creer; que Petro hizo más de lo que dicen sus críticos y menos de lo que pudo haber hecho.

También muestra algo menos discutido: que la polarización fue a la vez una estrategia y una trampa. El ruido ocultó el fondo y, mientras tanto, bajo el radar cambiaron muchas cosas en Colombia.

De ahí surge la pregunta más incómoda: ¿y si el problema no es Petro sino nosotros? El “Gobierno del Cambio” funcionó como un espejo que amplificó nuestras expectativas, nuestros prejuicios, nuestras impaciencias y nuestra dificultad para convivir con el desacuerdo y la complejidad.

Colombia después de Petro no es un libro para absolver ni para condenar. Es un intento de entender antes de juzgar. No ofrece consuelo ideológico ni recetas fáciles, sino algo más escaso en tiempos electorales: un mapa de límites, errores recurrentes y oportunidades reales para no repetir la misma discusión cada cuatro años.

* Director de Razón Pública.

Cuenta tus bendiciones y te sorprenderás. William Feather--

Jaime Pérez Posada 

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