miércoles, 3 de junio de 2026

Miércoles del Retail Y La formación incluyente de personas con discapacidad ... JaimePepo

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Miércoles del Retail   Y La formación incluyente de personas con discapacidad    ... JaimePepo  

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¿Nuevo rival para D1 y Ara? Don Salva, la apuesta de Cencosud en Colombia.


Cencosud mueve sus fichas: así es Don Salva, la apuesta que desafía a D1, Ara e Ísimo
Cencosud con el lanzamiento de Don Salva decidió ingresar formalmente al formato de supermercados de descuento duro en latinoamérica



Por: Mall y Retail


Cencosud acaba de abrir una nueva conversación en el retail latinoamericano. Con el lanzamiento de Don Salva en Chile, el grupo dueño de marcas como Jumbo, Santa Isabel, Metro, Easy y SPID decidió ingresar formalmente al formato de supermercados de descuento, una categoría que ya transformó la manera como millones de hogares compran alimentos, aseo y productos básicos en países como Colombia.

La primera tienda Don Salva abrió el pasado 22 de mayo en la calle Santo Domingo, en el centro de Santiago. Su propuesta parte de un modelo simple y altamente eficiente: locales de aproximadamente 180 m², surtido concentrado en categorías clave para el hogar, precios convenientes todos los días y una oferta que no exige compras en grandes volúmenes. Bajo la promesa “Acá sí alcanza”, Cencosud busca llevar el lenguaje del ahorro permanente a un formato de proximidad, pensado para resolver la compra cotidiana de las familias.

El nuevo concepto cuenta con productos de alta rotación en abarrotes, panadería, perfumería, botillería y perecibles, además de productos esenciales y marcas exclusivas de Cencosud. Esta combinación le permite al grupo competir en una franja de consumo donde el precio, la cercanía y la eficiencia operativa pesan más que la amplitud del surtido. 

La apuesta no busca reemplazar la experiencia de un supermercado tradicional, sino ocupar un espacio donde el consumidor quiere resolver rápido, comprar cerca y sentir que su dinero rinde más.

La llegada de Don Salva hace parte de la estrategia de crecimiento y propuesta multiformato de Cencosud. En Chile, la compañía ya opera con Jumbo, Santa Isabel y SPID, marcas que atienden distintos momentos de compra. Con Don Salva, el grupo suma un formato enfocado en ahorro permanente y entra a competir en una categoría que venía siendo liderada por operadores especializados en bajo costo, surtido reducido, alta eficiencia logística y marcas propias.

Cristián Siegmund, gerente general de la División Supermercados de Cencosud en Chile, explicó que las dinámicas de consumo están evolucionando rápidamente y que la compañía busca estar atenta a las nuevas necesidades de sus clientes. Según el directivo, Don Salva combina precios convenientes todos los días, amplía el portafolio de supermercados del grupo y fortalece el valor entregado al consumidor, manteniendo el estándar de calidad y servicio que caracteriza a Cencosud.

La frase es relevante porque revela el fondo estratégico del movimiento. Cencosud no está entrando al descuento como una reacción marginal, sino como parte de una lectura estructural del mercado. 

El consumidor latinoamericano está más sensible al precio, compara más, visita más formatos y reparte su gasto entre supermercados, tiendas de descuento, canales digitales, tiendas de barrio y compras de reposición. En ese escenario, un grupo multiformato necesita cubrir diferentes momentos de consumo: la compra completa, la compra de cercanía, la reposición rápida, la urgencia y el abastecimiento económico.

Don Salva busca ubicarse precisamente en ese punto: la eficiencia del formato de descuento con la cercanía de un almacén. Esa definición es clave. El formato no se apoya únicamente en el precio, sino en la posibilidad de estar cerca del consumidor, reducir desplazamientos y ofrecer una solución diaria para la canasta básica. En mercados urbanos con alta densidad, presión sobre el ingreso disponible y consumidores cada vez más prácticos, esa combinación puede ser una ventaja competitiva importante.

El plan anunciado por Cencosud contempla una expansión ambiciosa en Chile durante este año, con nuevas tiendas en Santiago Centro y en principales comunas de la Región Metropolitana. Ese despliegue permitirá medir la aceptación del concepto, ajustar el surtido, validar la operación y entender hasta dónde puede crecer una bandera de descuento dentro de un grupo tradicionalmente fuerte en supermercados de mayor formato.

Para Jumbo, el reto está en mantener una diferenciación clara. Su fortaleza sigue estando en la experiencia de compra, la variedad, la frescura, los productos importados, las categorías diferenciales y una relación más aspiracional con el consumidor. Don Salva, en cambio, compite por frecuencia, precio, cercanía y eficiencia. Si Cencosud logra ordenar bien los roles de cada marca, el nuevo formato puede ayudarle a defender clientes que hoy alternan entre supermercados tradicionales y tiendas de bajo costo.

El impacto también podría sentirse sobre Santa Isabel y SPID, porque Don Salva entra en un terreno cercano a la compra de reposición. La diferencia estará en la promesa. SPID responde a conveniencia y rapidez; Santa Isabel atiende una compra de supermercado más cotidiana; Don Salva busca capturar al consumidor que prioriza ahorro permanente y productos esenciales. La arquitectura de marcas será determinante para evitar cruces innecesarios y construir una red complementaria.

En Colombia, la pregunta aparece de inmediato. Cencosud ya tiene una operación relevante con Jumbo, Metro y Easy, además de activos inmobiliarios asociados a centros comerciales. Sin embargo, el mercado colombiano de hard discount es uno de los más competitivos de América Latina. D1, Ara e Ísimo han construido una red de gran capilaridad, con fuerte recordación, marcas propias, logística eficiente y presencia en ciudades principales, intermedias y municipios de menor tamaño.

Por eso, una eventual llegada de Don Salva a Colombia tendría un desafío mayor que abrir tiendas pequeñas. Tendría que competir contra operadores que ya educaron al consumidor, consolidaron hábitos de compra y ganaron espacio dentro del presupuesto de los hogares. El hard discount en Colombia ya no es una novedad; es una parte estructural del comercio alimenticio.

La oportunidad, sin embargo, existe. Cencosud tiene conocimiento del consumidor colombiano, experiencia en operación supermercadista, capacidad de negociación con proveedores, marcas propias, músculo corporativo y una plataforma inmobiliaria que podría facilitar pruebas controladas. Don Salva podría convertirse en una alternativa para competir en zonas urbanas densas, barrios de alta frecuencia, corredores residenciales y áreas donde Jumbo o Metro no necesariamente tienen el formato ideal para operar.

La principal pregunta será si Cencosud decide traer a Colombia una bandera nueva de descuento o si prefiere seguir fortaleciendo sus formatos actuales. Por ahora, no existe un anuncio oficial sobre la llegada de Don Salva al país. La expansión comunicada se concentra en Chile. Pero el movimiento ya debe ser observado por el mercado colombiano, porque muestra que los grandes grupos regionales están ajustando sus portafolios para competir también en la base de la pirámide del consumo cotidiano.

Una eventual entrada de Don Salva a Colombia obligaría a Cencosud a resolver tres frentes. El primero es inmobiliario: encontrar locales pequeños, visibles, rentables y con alto tráfico de barrio. El segundo es logístico: lograr costos bajos y abastecimiento eficiente en una red que necesita volumen para ser competitiva. El tercero es comercial: construir un surtido suficientemente atractivo para diferenciarse frente a D1, Ara e Ísimo, sin afectar la propuesta de valor de Jumbo y Metro.

Para Leopoldo Vargas Brand CEO de Mall & Retail “Don Salva representa una señal relevante para el retail regional. El ahorro dejó de ser una categoría reservada a operadores especializados y pasó a formar parte de la estrategia de los grandes grupos multiformatos. 

El consumidor actual compra por precio, cercanía, conveniencia, experiencia y confianza, dependiendo del momento y de la necesidad. Cencosud parece haber entendido que el futuro del retail alimenticio no estará en una sola bandera, sino en la capacidad de atender distintos bolsillos, ocasiones y territorios”.

En Colombia, la llegada todavía no tiene fecha. Pero la pregunta ya quedó instalada: si Cencosud decidió entrar al formato de supermercados de descuento en Chile, ¿cuánto tardará en evaluar una apuesta similar en un país donde el hard discount ya cambió para siempre la estructura del comercio alimenticio?

El poder de la claridad: Menos pensar es comprar más rápido

El comportamiento del consumidor en el punto de venta ha cambiado de forma radical, pero muchas marcas y minoristas siguen operando con manuales del siglo pasado. 

Durante décadas, la estrategia convencional dicta que el éxito en el retail dependía de saturar los pasillos con opciones, maximizar el ruido visual en los empaques y competir ferozmente en una guerra de céntimos o de atributos técnicos del producto. Sin embargo, en el supermercado moderno, la sobreestimulación ha alcanzado un punto de saturación crítica. El cliente ya no entra a la tienda a analizar; entra a resolver una necesidad en el menor tiempo posible.

Cuando un consumidor camina por el pasillo de un supermercado, su cerebro no funciona como una computadora analítica que procesa pros y contras de cincuenta opciones diferentes. Funciona como un radar de escaneo rápido. La toma de decisiones no toma minutos; se resuelve en un par de segundos. En este entorno hipercompetitivo y visualmente agotador, las marcas que insisten en explicar demasiadas cosas a la vez terminan perdiendo frente a aquellas que logran ser entendidas de un solo vistazo. El verdadero campo de batalla en el retail actual ya no es el bolsillo del cliente, sino su carga cognitiva.

Un análisis brillante sobre este fenómeno fue compartido recientemente por el especialista en el sector, Diego Monreal Roldán. En su publicación original, que puedes leer aquí, el autor desglosa con precisión quirúrgica cómo el comportamiento de «escaneo» del comprador moderno está transformando las reglas del juego en los puntos de venta de Estados Unidos y el mundo. 

Monreal Roldán expone una verdad incómoda para muchos directores de marketing: el mejor producto, el mejor precio o el empaque más sofisticado no sirven de nada si el cliente tiene que esforzarse para entenderlos dentro de la tienda.

La psicología del anaquel: Del almacenamiento a la herramienta de decisión
El anaquel o lineal del supermercado ha dejado de ser un simple mueble de almacenamiento físico para convertirse en una interfaz de toma de decisiones. 

Cada centímetro cuadrado comunica algo, y los espacios vacíos son tan importantes como las zonas saturadas de productos. Para comprender por qué la simplicidad vende más, es necesario adentrarse en la psicología aplicada al punto de venta.

El consumidor que entra hoy a un establecimiento comercial no lo hace en un estado de concentración absoluta. Por el contrario, suele ser un shopper cansado tras una jornada laboral, distraído por las notificaciones de su teléfono inteligente y abrumado por la música ambiental, la señalización interna y los cientos de estímulos visuales que compiten por su atención. Ante este panorama de sobreestimulación, el cerebro humano activa un mecanismo de defensa natural: la economía cognitiva. Esto significa que el cerebro busca activamente reducir el esfuerzo mental necesario para completar una tarea.

Si una marca presenta un empaque con cinco sellos diferentes, tres declaraciones de beneficios de salud, una tipografía compleja y una paleta de colores estridente, el cerebro del comprador percibe fricción. En lugar de detenerse a leer y procesar esa información, el radar visual del cliente salta al producto contiguo que comunica un solo mensaje claro y directo. La paradoja del retail moderno es que añadir más argumentos de venta a menudo reduce la probabilidad de conversión. Gana el producto que elimina el ruido, no el que grita más fuerte.

Los gigantes que lideran la revolución de la simplicidad
No es coincidencia que los operadores logísticos y comerciales más rentables y con mayor crecimiento en los últimos años sean, precisamente, aquellos que han hecho de la reducción de la fricción su principal ventaja competitiva. El artículo de Diego Monreal Roldán menciona tres ejemplos fundamentales que dictan cátedra en el mercado estadounidense: Costco Wholesale, Trader Joe’s y ALDI. Cada uno, desde su propio modelo de negocio, ha entendido que menos es más.

El modelo Costco: Curaduría extrema y volumen
Costco desafía la lógica del hipermercado tradicional. En lugar de ofrecer veinte marcas diferentes de salsa de tomate, ofrece dos: la marca líder de la categoría y su marca privada, Kirkland Signature. Al limitar drásticamente el número de unidades de mantenimiento de existencias (SKUs), la cadena elimina la parálisis por análisis. El cliente confía en la curaduría previa que hizo el retailer; sabe que lo que está en la tarima es de buena calidad y tiene un precio competitivo. El resultado es una velocidad de decisión altísima y un tamaño de cesta de compra sustancialmente mayor.

Trader Joe’s: La experiencia sin fricciones
Trader Joe’s ha convertido la compra de comestibles en un proceso casi lúdico, pero su infraestructura trasera es un monumento a la simplicidad. Sus tiendas son notablemente más pequeñas que un supermercado promedio, no tienen programas de fidelización complejos ni cupones digitales, y el 80% de sus productos son de marca propia con diseños limpios y conceptos fáciles de entender. Al eliminar el ruido de las grandes marcas multinacionales, la experiencia de compra se vuelve rápida, fluida y sumamente eficiente.

ALDI: Eficiencia operativa plasmada en el lineal
El hard discount alemán, representado por ALDI, es quizás el ejemplo más puro de psicología aplicada a la velocidad de compra. El diseño de sus tiendas está pensado para que el cliente complete el recorrido en un tercio del tiempo que le tomaría en un supermercado convencional. Los productos se exhiben en sus propias cajas de cartón de envío, las opciones por categoría son limitadas y los códigos de barras de los empaques son gigantescos para que el proceso de pago en caja sea inmediato. ALDI entiende que el tiempo del consumidor es un recurso escaso, y optimiza su ejecución dentro de la tienda para proteger ese recurso.

El impacto real en las métricas de negocio
La simplificación del entorno de compra no es una mera preferencia estética; tiene un impacto directo y cuantificable en los estados financieros de las empresas de consumo masivo y de los propios distribuidores. Cuando un negocio logra estructurar sus anaqueles y productos bajo la premisa de reducir el esfuerzo del consumidor, se genera un efecto dominó sobre cuatro métricas críticas de rendimiento:

1. Tasa de conversión: Al reducir las opciones disponibles y clarificar la propuesta de valor, el porcentaje de clientes que pasan de observar el anaquel a colocar el producto en el carrito aumenta de forma drástica. La claridad elimina la duda, y la duda es la principal causa de abandono en el pasillo.


2. Velocidad de decisión: Un consumidor que escanea y entiende en tres segundos genera un flujo más ágil dentro del establecimiento. Esto incrementa la capacidad de la tienda para procesar un mayor volumen de clientes diarios sin saturar los pasillos ni generar cuellos de botella en las zonas de pago.


3. Tamaño de la cesta: Al contrario de lo que podría dictar el sentido común, cuando el consumidor se siente menos abrumado mentalmente, experimenta una menor fatiga de decisión. Un cerebro menos cansado mantiene la disposición de seguir comprando, lo que se traduce en la adición de productos complementarios o de compra por impulso a la cesta final.

4. Rotación de producto: La correcta agrupación de productos, una señalización que guíe de forma natural la mirada y el uso estratégico de los espacios vacíos aceleran el desplazamiento del inventario. Los productos no se quedan estancados en el fondo del anaquel porque el diseño visual de la categoría asegura que todos los elementos clave estén expuestos de manera óptima ante el radar del comprador.

El desafío para las marcas en el retail actual
La ejecución en el punto de venta sigue siendo una de las áreas donde se gana o se pierde más dinero en la industria del retail. Las marcas pueden invertir millones de dólares en campañas publicitarias en medios digitales o televisión, pero si al llegar al momento de la verdad —esos breves segundos frente al lineal del supermercado— el producto no es capaz de comunicar su valor con simplicidad, toda la inversión previa se diluye.

El mercado avanza de forma inevitable hacia experiencias de compra mucho más fluidas y eficientes. Aquellas marcas que continúen subestimando la importancia de la arquitectura del anaquel, la gestión del surtido y la claridad del empaque verán cómo sus cuotas de mercado son absorbidas por competidores que priorizan la agilidad mental del cliente. La regla de oro del comercio moderno es clara: cuando el consumidor necesita pensar menos, compra más y compra más rápido.


La formación incluyente de personas con discapacidad 

Jaime Pérez Posada PEPO


No es solo un acto de empatía o el cumplimiento de una norma legal; es una transformación profunda en la forma en que entendemos la enseñanza. 

Para un instructor, esto representa uno de los retos más significativos, pero también uno de los más gratificantes de su carrera profesional.

Tradicionalmente, el sistema educativo ha esperado que el estudiante se adapte al entorno. La inclusión da la vuelta a esta idea: es el entorno (y el instructor) el que debe adaptarse para eliminar las barreras del aprendizaje.

 

 Los Grandes Retos del Instructor Moderno

Para abordar este desafío de manera efectiva, un instructor debe derribar tres tipos de barreras principales:

1. Barreras Actitudinales (El primer gran muro)

A menudo, el mayor obstáculo NO es la infraestructura, sino los prejuicios o el miedo por falta de conocimiento.

  • El sesgo de la sobreprotección: Tratar a la persona con condescendencia, limitando su autonomía.
  • El sesgo de la baja expectativa: Asumir que, debido a su discapacidad, el estudiante no podrá alcanzar los objetivos del curso.

2. Barreras Metodológicas

Aprender a enseñar de una sola manera ya no es viable. El reto está en diseñar clases que atiendan a la diversidad sin sacrificar la calidad técnica o académica del programa.

3. Barreras Tecnológicas y Digitales

En la era del aprendizaje virtual y multimedia, los contenidos deben ser accesibles (videos con subtítulos, documentos compatibles con lectores de pantalla, plataformas intuitivas).

 

Herramientas Clave para el Éxito: El Enfoque DUA

La mejor estrategia para que un instructor afronte este reto es aplicar el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). Este enfoque propone que los programas se diseñen desde el principio pensando en todos, en lugar de hacer "parches" o excepciones de última hora.

Se basa en tres pilares fundamentales:

  • Múltiples formas de implicación (El ¿por qué? del aprendizaje): Ofrecer opciones que apelen a los intereses de los estudiantes, fomentando la motivación y la autonomía.
  • Múltiples formas de representación (El ¿qué? del aprendizaje): Presentar la información en diferentes formatos. Si explicas un concepto, usa texto, audio, gráficos y, si es posible, experiencias táctiles.
  • Múltiples formas de acción y expresión (El ¿cómo? del aprendizaje): Permitir que los estudiantes demuestren lo aprendido de distintas maneras (un examen escrito, una presentación oral, un proyecto práctico o un video).

 

 Recomendaciones Prácticas para Instructores

La premisa de oro: Pregunta primero, asume después. Cada persona experimenta su condición de manera única. La mejor fuente de información sobre lo que el estudiante necesita es el estudiante mismo.

  1. Fomenta la cultura del respeto mutuo: El instructor lidera con el ejemplo. Normaliza la diversidad en el aula y promueve el trabajo colaborativo entre todos los compañeros.
  2. Flexibilidad en la evaluación: Lo importante es evaluar la competencia o el conocimiento, no la habilidad física para plasmarlo. Si el objetivo es evaluar la comprensión de un proceso, un estudiante con discapacidad motriz severa puede explicarlo verbalmente en lugar de escribirlo.
  3. Capacitación continua: No tienes que ser un experto en medicina o psicología, pero sí debes dominar las herramientas pedagógicas inclusivas. Busca apoyo en las áreas de bienestar institucional o asesores pedagógicos de tu entidad.

Conclusión

La formación incluyente obliga al instructor a salir de su zona de confort, a cuestionar sus propios métodos y a ser más creativo. Lejos de ser una carga de trabajo extra, aprender a enseñar visual, auditiva y kinestésicamente mejora la calidad educativa para todo el grupo, tengan o no una discapacidad.

Al final del día, el éxito de un instructor no se mide por cuántos alumnos brillantes aprueban su curso, sino por cuántos estudiantes logran transformar sus vidas gracias a las herramientas que él les ayudó a alcanzar.

La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados. 
Descartes
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Jaime Pérez Posada 

Asesoría , Formación y Consultoría en Mercadeo y temas afines. 

Formación incluyente para el Retail

Móvil: 313 721 8036

Siganme en Twitter como : @jaime_pepo

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